Este viernes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dará luz verde a un préstamo de 20.000 millones de dólares para Argentina. El dinero estaría destinado a fortalecer las reservas del Banco Central, cancelar deudas con el propio organismo y comenzar un proceso de apertura del cepo financiero.
El acuerdo llega luego de una negociación compleja que contó con un fuerte respaldo Donald Trump y su equipo, en especial del secretario del Tesoro, Scott Bessent. Sin ese apoyo, la propuesta argentina no habría superado las objeciones de países como Alemania, Japón y Países Bajos, que ven con recelo los compromisos de cumplimiento de Argentina.
Según lo informado, Argentina recibiría un primer desembolso de 8.000 millones de dólares. El Gobierno había pedido una cifra mayor, de hasta 15.000 millones, pero no logró ese monto. Aun así, el adelanto representa una parte importante del total y no tiene precedentes en otros acuerdos similares.
El programa del FMI exige que el país cumpla con ciertas metas económicas: reducir el déficit fiscal, controlar la emisión de dinero, mantener reservas netas en el Banco Central y avanzar hacia un tipo de cambio más libre. Aunque algunos de estos puntos ya están en marcha, hay incertidumbre sobre otros, como el levantamiento del cepo, que también depende del Congreso.
Una figura clave en este acuerdo fue Kristalina Georgieva, directora del FMI, quien respaldó a Milei desde el comienzo de su gestión. Según fuentes cercanas al Gobierno, Georgieva valoró el compromiso del presidente argentino con el ajuste fiscal y fue clave para que el Fondo acepte las condiciones propuestas.
Para reforzar el apoyo político, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, visitará Buenos Aires el lunes 14 de abril, justo después de la apertura de los mercados. Su presencia busca enviar un mensaje claro de respaldo internacional a la estrategia económica del Gobierno.
La aprobación oficial del préstamo se conocerá esta noche, cuando finalice la reunión del directorio del FMI en Washington. Pese al rechazo de muchos sectores sociales, desde el Gobierno son optimistas y confían en que este paso sea el comienzo de una etapa de mayor estabilidad para la economía argentina.
Fuente: Infobae














Deja una respuesta