El presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo recibieron al titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, en un encuentro clave en la Casa Rosada, apenas horas después del revés electoral en la Provincia de Buenos Aires.
La reunión, que se extendió por algo más de una hora, también contó con la presencia del jefe de Gabinete Guillermo Francos, el secretario de Finanzas Pablo Quirno, el jefe para el Cono Sur del BID Morgan Doyle y la asesora Amanda Glassman.
En sus redes sociales, Goldfajn destacó: “Excelente encuentro con el presidente Milei, el ministro Caputo y el secretario Quirno en la Casa Rosada. Conversamos sobre la agenda de reformas económicas, el impulso al sector privado, la agenda de seguridad, y la integración del país en la región y el mundo”.
El diálogo se da en un contexto de fuerte incertidumbre, donde analistas advierten que el resultado electoral forzará al Gobierno a testear el techo de la banda cambiaria, lo que aumenta la presión en los mercados.

El rol del BID y los desafíos para la economía
El BID ya había comprometido un plan de financiamiento de USD 10.000 millones hasta 2028, con USD 3.000 millones previstos para este año. Sin embargo, el organismo también advirtió sobre la fragilidad de las reservas y la falta de apoyo político en el Congreso para aprobar reformas estructurales.
Los fondos estarán destinados a tres pilares: reformas fiscales y mejora tributaria, liberalización de la economía para impulsar la inversión privada y programas para reducir la pobreza.
Pese al respaldo, el BID señaló que persisten problemas estructurales: una tasa de indigencia del 18,1%, más de la mitad de los niños en situación de pobreza y una informalidad laboral del 36,1%. Además, advirtió sobre el riesgo de “fatiga social ante medidas de ajuste”.
Riesgos y calendario financiero inmediato
El organismo identificó como vulnerabilidades centrales la escasez de reservas internacionales, la exposición a shocks externos y la incertidumbre legislativa. Estos factores, sostuvo, podrían complicar los planes oficiales para mantener la estabilidad fiscal.
En el corto plazo, el Gobierno enfrenta un cronograma de vencimientos con organismos internacionales por unos USD 700 millones en septiembre, concentrados principalmente en el BID y el Banco Mundial, lo que reducirá sensiblemente el margen de maniobra del Palacio de Hacienda en el mercado cambiario.
Fuente: Infobae














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