El equipo argentino perdió 2-1 como local en el partido de ida por los cuartos de final de la Copa Libertadores. A pesar de un mal primer tiempo, una reacción en la segunda mitad le permitió descontar y mantener la serie abierta para la revancha en San Pablo.
El conjunto «Millonario» se vio superado en la primera etapa y parecía encaminarse a una goleada. Sin embargo, los cambios realizados en el entretiempo surtieron efecto y el equipo mostró una versión muy superior, arrinconando a un Palmeiras que optó por replegarse para defender la ventaja.
Un primer tiempo para el olvido
Desde el comienzo, el equipo brasileño se mostró más sólido y con mayor control del balón. La primera muestra de la fragilidad defensiva de River llegó temprano, cuando Gómez cabeceó en soledad tras un tiro de esquina para poner el 1-0.

La situación se complicó aún más para los locales cuando, tras una pérdida en la salida, Palmeiras gestó un rápido contraataque que culminó con una asistencia de López para Vitor Roque, quien definió sin duda ante la salida de Armani para establecer el 2-0. El equipo brasileño fue ampliamente superior en los primeros 45 minutos, dejando a un River desbordado y sin respuestas.
Reacción y un descuento que da vida
En la segunda mitad, el panorama del partido cambió drásticamente. River Plate se adueñó de la iniciativa, mientras que Palmeiras cedió terreno y se dedicó a proteger su arco. La insistencia del equipo argentino tuvo su recompensa casi sobre el final del encuentro.
Fue entonces cuando Lucas Martínez Quarta, con un remate desde fuera del área que se desvió en un rival, logró el descuento para poner el 2-1 definitivo. Este gol cambió por completo el ánimo de la serie.

Con este resultado, Palmeiras viajará a San Pablo con la ventaja y la tranquilidad de que un empate le bastará para clasificar. Sin embargo, la serie quedó abierta y River Plate, a pesar de la derrota, se fue del Monumental con la ilusión de poder revertir el resultado en Brasil.
Fuente: La Nación.














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