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El fútbol argentino despide a Miguel Ángel Russo

El histórico entrenador de Boca y Rosario Central falleció este miércoles a los 69 años, luego de luchar durante años contra un cáncer. Su legado atraviesa generaciones y deja una huella imborrable tanto en el fútbol argentino como en el internacional.

Formado y consagrado en Estudiantes de La Plata, Russo dedicó toda su carrera como jugador al club pincha, donde disputó más de 400 partidos y conquistó dos títulos de Primera División (Metropolitano 1982 y Nacional 1983). Integró uno de los mediocampos más recordados de los años ’80, junto a figuras como José Luis “Tata” Brown, Marcelo Trobbiani, José Daniel “Boca” Ponce y Alejandro Sabella.

Tras su retiro, inició una carrera como director técnico en Lanús, donde consiguió el ascenso a Primera División. A partir de allí, su trayectoria como DT se convirtió en una de las más extensas y respetadas del fútbol argentino, con pasos por Vélez, San Lorenzo, Racing, Estudiantes, Colón y Boca, además de clubes del exterior como Millonarios (Colombia), Alianza Lima (Perú), Cerro Porteño (Paraguay) y Al-Nassr (Arabia Saudita).

El sueño eterno de la Libertadores

Su consagración definitiva llegó en Boca Juniors, donde logró la Copa Libertadores 2007. Aquel equipo, liderado por Juan Román Riquelme, venció a Gremio de Brasil con un global histórico de 5-0. Ese título lo elevó al nivel de los grandes entrenadores xeneizes, como Carlos Bianchi y Juan Carlos Lorenzo.

Russo volvería a Boca años más tarde, convocado por Riquelme en su etapa dirigencial, y fue partícipe de los primeros títulos del nuevo ciclo. Su pasión por el club se mantuvo hasta el final, incluso cuando su salud ya no le permitía estar en el banco.

Rosario Central, su casa del alma

Otro capítulo dorado de su carrera se escribió en Rosario Central, donde dirigió en cinco etapas distintas y nunca perdió un clásico ante Newell’s. Logró el ascenso a Primera en 2013 y, en 2023, su último título como entrenador: la Copa de la Liga Profesional, el primero del Canalla en la máxima categoría.

Una vida de lucha y amor por el fútbol

En 2017, mientras dirigía a Millonarios de Colombia, Russo fue diagnosticado con cáncer de próstata. Pese al duro tratamiento, condujo al equipo a un campeonato y dejó una enseñanza de coraje y profesionalismo. “Estuve cerca de morir haciendo lo que más me gusta: dirigir”, confesó alguna vez.

Su familia, sus colegas y miles de hinchas lo despidieron con un profundo respeto. Desde hoy, Miguel Ángel Russo forma parte del panteón de los grandes del fútbol argentino, un ejemplo de trabajo, humildad y amor por el juego.

Fuente: TN

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