El Partido Justicialista (PJ) de Jujuy parece extender su viaje a la deriva de conducción por tiempo indeterminado, novela que en realidad inició casi una década atrás y salvo eventuales reordenamientos, su atomización partidaria solo ha llevado a dos intervenciones, junto a una profunda pérdida de identidad que ha quedado plasmada en las urnas.
Un último capítulo de la crisis dirigencial y el dilatado llamado a elecciones internas se conoció ayer por la tarde, cuando se divulgó la resolución firmada por los interventores Aníbal Fernández y Gustavo Menéndez, quienes resolvieron: abrir procedimientos disciplinarios contra la senadora y ex candidata a conducir la fuerza local Carolina Moisés, el diputado provincial y ex presidnte del partido Rubén Armando Rivarola y el ex vice gobernador Guillermo Jenefes, por “presunta grave inconducta partidaria”.
La decisión suspende de manera temporaria la afiliación de los tres señalados y les da un plazo de 72 horas para formular descargo, ofrecer pruebas y ejercer su derecho de defensa en el marco del debido proceso interno.

La medida se da en un contexto de repetidas demoras y disputas en la organización de las elecciones de autoridades del PJ local, que lleva casi tres años en situación de intervención por decisión del entonces presidente de la Nación y del PJ nacional, Alberto Fernández, a partir de 2023. Desde entonces, el partido provincial no logra normalizar su funcionamiento mediante elecciones internas, tras sucesivos aplazamientos de fechas y diferencias internas entre fracciones partidarias.
En 2025 y 2026, las pujas por la conducción enfrentaron a sectores identificados con la actual senadora Moisés, la referente camporista y diputada nacional mandato cumplido Leila Chaher, dirigentes ligados a Rivarola y Jenefes, dificultando la convocatoria y desarrollo de comicios internos.
El proceso disciplinario y la suspensión de afiliaciones se suman a la decisión de postergar nuevamente la fecha de la interna, que en las últimas semanas había sido reprogramada por los interventores para el 24 de abril de 2026, después de varias prórrogas vinculadas a la continuidad de la intervención y la complejidad para consolidar un cronograma que asegure la participación de los sectores enfrentados.
Las tensiones en el peronismo jujeño además se reflejaron en la participación del partido en elecciones provinciales y nacionales recientes, donde distintas listas y alianzas compitieron divididas, lo que profundizó las discusiones internas sobre legitimidad, representatividad y conducción del PJ local.
Contexto de la intervención y las internas
La intervención del PJ en Jujuy fue dispuesta en 2023 por la conducción nacional partidaria ante discrepancias internas y apoyos que ciertos sectores provinciales brindaron a iniciativas del gobierno local que fueron consideradas contrarias a principios partidarios.
La recordada sanción de la reforma constitucional, sumado a los episodios de presunta violencia institucional que tuvieron lugar frente al Jujeñazo, fueron repudiados por la primera plana kirchnerista. El rol de los convencionales constituyentes que representaban la corriente peronista fue duramente criticado, salvo excepciones, dejaron la sensación de avalar con su voto o silencio la sanción que finalmente llegaría el 20 de junio.
Desde entonces, los interventores —Aníbal Fernández y Gustavo Menéndez— tienen a su cargo la normalización del partido y la organización de las elecciones de autoridades, un proceso que no ha podido completarse debido a las diferencias entre los distintos grupos que buscan conducir la estructura provincial.














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