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El Gobierno rechaza una regulación fuerte sobre deudas y busca una salida en el Congreso

El presidente Javier Milei ordenó frenar el avance de una regulación fuerte sobre la morosidad y el endeudamiento de las familias, al considerar que se trata de contratos entre privados. Sin embargo, dentro del Gobierno reconocen que el tema ya se instaló en la agenda política y que será necesario ofrecer algún tipo de respuesta para evitar que la oposición imponga una iniciativa más dura.

La estrategia de la Casa Rosada apunta ahora a negociar con los bloques dialoguistas antes de que los proyectos lleguen al recinto. El objetivo es alcanzar un dictamen consensuado, con cambios limitados, sin costo fiscal y sin establecer topes estrictos a las tasas de interés.

El Gobierno busca una alternativa propia

Entre las opciones que analiza el Ejecutivo aparecen medidas para mejorar la información sobre el costo total de los créditos, reforzar la transparencia y sumar herramientas de educación financiera. La intención es presentar una contrapropuesta frente a los proyectos impulsados por sectores opositores.

El oficialismo ya consiguió que las iniciativas sobre morosidad no sean tratadas por la Comisión de Presupuesto, lo que acota el margen para propuestas que impliquen nuevas erogaciones del Estado. Las comisiones de Finanzas y Defensa del Consumidor tendrán reuniones el 15 y el 22 de septiembre, mientras que el 29 deberán avanzar con la búsqueda de un dictamen.

La postura del Gobierno se diferencia de la adoptada frente al debate por Discapacidad, donde Milei no dio una orden de bloqueo equivalente. En ese caso, el Ejecutivo trabaja en una propuesta alternativa vinculada con las prestaciones y las actualizaciones, que busca evitar que avance sin modificaciones la prórroga de la emergencia.

Malvinas como eje para recomponer alianzas

En paralelo, la Casa Rosada pretende utilizar el paquete legislativo vinculado con Malvinas como una instancia para reconstruir la relación con los bloques aliados y provinciales, luego de varios meses marcados por tensiones y derrotas parlamentarias.

Durante las negociaciones previas a la última sesión se evaluó incluso acelerar el tratamiento de esas iniciativas, aunque finalmente se decidió no hacerlo para evitar conflictos con los sectores dialoguistas. Milei pidió que los movimientos legislativos sean coordinados previamente con los espacios que acompañan al oficialismo.

La intención del Ejecutivo es reducir las decisiones de último momento y ordenar una hoja de ruta común en el Congreso, especialmente en aquellos temas donde existe margen para alcanzar acuerdos sin comprometer el equilibrio fiscal.

De cara a las próximas semanas, la estrategia oficial será entonces frenar una regulación fuerte sobre la morosidad, negociar una alternativa con los aliados y apoyarse en el paquete por Malvinas para recomponer el diálogo parlamentario.

Fuente: TN

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