El Senado de la Nación aprobó este jueves un nuevo Marco Regulatorio de Biocombustibles, que contempla un aumento de los porcentajes obligatorios de mezcla de bioetanol y biodiésel con combustibles fósiles. La iniciativa obtuvo 41 votos afirmativos y 25 negativos y ahora deberá ser analizada por la Cámara de Diputados.
La propuesta establece que el corte obligatorio de bioetanol en las naftas pase del 12% al 15%, mientras que el biodiésel utilizado en el gasoil llegará al 10%. Los nuevos porcentajes comenzarían a aplicarse dentro de los 12 meses posteriores a la eventual sanción definitiva de la norma.
Cómo será el nuevo esquema para el bioetanol
En el caso del bioetanol, el proyecto reserva un 6% para el combustible elaborado a partir de caña de azúcar y otro 6% para el producido con maíz. El 3% restante quedará sujeto a un esquema de competencia entre los productores habilitados. La iniciativa fue presentada durante el debate por la senadora salteña Flavia Royón y contó con el impulso de distintas provincias productoras del norte argentino.
La discusión más intensa se concentró en el biodiésel y en la participación que tendrán las pymes no integradas frente a las grandes empresas aceiteras. El texto establece un período de transición hasta 2036 y contempla una participación diferenciada para las empresas de menor tamaño. Durante el debate, legisladores opositores de provincias productoras advirtieron sobre una posible concentración del mercado, mientras que quienes respaldaron el proyecto señalaron que el esquema busca avanzar gradualmente hacia una mayor competencia.
La importancia para las provincias productoras
El avance de la iniciativa también tiene impacto en Jujuy, una de las provincias vinculadas a la producción de bioetanol a partir de caña de azúcar. La provincia integra la Liga de Provincias Bioenergéticas y cuenta con una capacidad productiva cercana a los 100 millones de litros anuales, principalmente a partir de la actividad de los ingenios azucareros. El aumento del corte obligatorio podría ampliar la demanda nacional de este tipo de combustible si el proyecto finalmente se convierte en ley.
El proyecto quedó ahora en manos de la Cámara de Diputados, donde todavía no existe un cronograma confirmado para su tratamiento. Si obtiene la aprobación sin modificaciones, quedará en condiciones de ser convertido en ley; si Diputados introduce cambios, deberá regresar al Senado.
Fuente: Infobae












