La espera terminó y las oraciones dieron sus frutos para un valiente de tan solo 7 años. Enrique Luna, el niño oriundo de la ciudad de Palpalá que conmovió a toda la provincia, completó su tratamiento de quimioterapia y recibió la tan esperada alta médica en el Hospital Garrahan. Ahora, junto a sus seres queridos, inicia los preparativos para retornar a su hogar.
El caso de este pequeño resonó fuertemente en la comunidad jujeña. Desde JujuyViral hemos sido de los principales promotores de su historia, acompañando la difusión de cada etapa durante este largo proceso, porque la resiliencia de los niños ante diagnósticos tan severos siempre logra paralizarnos y, a su vez, darnos lecciones de entereza inigualables.
La gran noticia fue confirmada por su entorno más íntimo a través de mensajes cargados de emoción y alivio.
Recién le dieron el alta del Garrahan, ahora tiene que tramitar el boleto, cualquier cosa les aviso
Durante las horas previas, la expectativa era indisimulable. En tiernos registros audiovisuales compartidos por la familia, se lo vio a Enrique cruzando los dedos junto a su madre para pedir «que me vaya pronto», manifestando con inocencia su deseo de recibir la autorización médica. Ese profundo anhelo se transformó en realidad poco después cuando el propio protagonista, viajando en transporte público, anunció a la cámara: «me voy de alta».
«Lo logró, todo le salió bien. Pronto será su vuelta a espera de casa Jujuy, el pasaje desde mañana comienza cuenta regresiva, mi bebé», expresaron sus familiares, celebrando el fin de esta titánica batalla por la salud del niño.
La familia Villa-Maraz aprovechó la emotiva ocasión para enviar un sentido agradecimiento a toda la sociedad que los sostuvo anímicamente durante los meses más oscuros. Destacaron el acompañamiento incondicional hacia el pequeño, enviando gratitud a tíos, primos, padrinos y vecinos en general.
«Gracias por sus oraciones, eso le ayudó mucho a fortalecer sus fuerzas para afrontar una larga pelea, gracias», concluyó el comunicado familiar, cerrando el capítulo clínico y abriendo las puertas a una nueva vida en su querida ciudad siderúrgica.












