Las obras de cordón cuneta y badenes en el sector 14 Hectáreas-Tupac Amaru de Alto Comedero avanzaron más del 30%, mientras se desarrolla paralelamente un proceso de regularización dominial que beneficiará a cientos de familias. Ambas iniciativas están a cargo de la Secretaría de Ordenamiento Territorial y Hábitat (SECOTyH) del Ministerio de Infraestructura, Servicios Públicos, Tierra y Vivienda (MISPTyV).

En mayo comenzaron los trabajos sobre más de diez manzanas del barrio, como parte de un plan integral que también contempla la tenencia legal de los lotes. Eduardo Cazón, titular de la SECOTyH, destacó que “tenemos un avance importante, hablamos de más de un 30% para esta primera etapa”, y señaló que este tipo de obras no solo mejoran la infraestructura barrial, sino que también “agilizan la aprobación del plano del barrio, permitiendo avanzar con el programa ‘Mi lote, en regla’”.
Cazón explicó que el equipo territorial de la Secretaría trabaja directamente con las familias, solicitando la documentación necesaria para regularizar la tenencia de los terrenos. “Que cada familita pueda obtener la escritura de su lote”, afirmó, resaltando que este proceso antes no era prioritario, pero que hoy es una política central: “para nosotros, la meta es que cada familia pueda contar con una mejor calidad de vida y el título de la propiedad de acuerdo a lo que establece la Ley de Tierras Fiscales".

El proyecto prevé cerrar la primera etapa en julio y extender los trabajos a más hogares en agosto
Por su parte, Jorge Farfán, arquitecto e inspector de la obra, informó que la primera etapa abarca 12 manzanas y beneficia a 218 familias. La ejecución se encuentra en ritmo sostenido, aunque las bajas temperaturas pueden retrasar el fraguado del hormigón. Se espera finalizar esta etapa a fines de julio y comenzar en agosto con la segunda, que abarcará otras 11 manzanas y llegará a 240 familias más.
Las obras son financiadas en su totalidad con fondos provinciales y ejecutadas por trabajadores jujeños. Además de la mejora urbana, se busca garantizar un adecuado escurrimiento pluvial y optimizar la transitabilidad, tanto peatonal como vehicular. Según detalló Cazón, el dinero recaudado por el compromiso de pago de las escrituras es reinvertido en obras de infraestructura en distintos barrios, consolidando un círculo virtuoso de inclusión y desarrollo urbano.













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