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La victoria de Fuerza Patria en Buenos Aires sacudió el mercado y altera aún más el humor libertario

La coalición peronista representada fundamentalmente por el gobernador Axel Kicillof, se impuso en las elecciones legislativas celebradas el domingo 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires con sobrada claridad incluso superando a los pronósticos y encuestas privadas.

Con el recuento prácticamente finalizado, la fuerza oficialista alcanzó alrededor del 47% de los votos en el agregado provincial, en tanto La Libertad Avanza quedó en segundo lugar con poco más del 33-37% según diferentes reportes por sección. El resultado implicó una ampliación de la representación de Fuerza Patria en la Legislatura bonaerense, incluso deslizando la posible candidatura presidencial de Kicillof hacia las elecciones 2027.

La votación en Buenos Aires, que renueva una porción importante de la Legislatura provincial y moviliza a electores equivalentes a cerca del 40% del padrón nacional, fue seguida como un termómetro político de cara a las elecciones nacionales que se celebrarán el 26/10. Analistas y dirigentes consultados por la prensa señalaron que la victoria tiene impacto político nacional porque fortalece la posición del peronismo en uno de los distritos electorales más relevantes del país.

Reacción del Ejecutivo nacional

Tras conocerse los resultados provisionales, el presidente Javier Milei reconoció el revés en la provincia y ratificó la continuidad del programa económico de su Gobierno, aunque el resultado fue interpretado por observadores como un frenazo a la consolidación política que venía intentando el oficialismo. Diferentes notas destacaron la tensión política que generan tanto el resultado electoral como la crisis institucional derivada por denuncias y escándalos que afectan a funcionarios cercanos al Ejecutivo.

En los mercados siempre mirados de cerca por el ministro Caputo y la cúpula libertaria, activos argentinos registraron pérdidas significativas en la apertura de la actividad internacional. En el premarket de Wall Street se observaron caídas relevantes en ADRs de compañías nacionales; algunas cotizaciones mostraron descensos en rangos de doble dígito en la apertura.

En paralelo, los bonos argentinos y otros títulos de deuda operaron con bajas, y el índice que mide el riesgo país (EMBI) subió con fuerza: distintos informes señalaron que el Riesgo País superó momentáneamente la barrera de los 1.000 puntos en la rueda luego del comicio, tras haber superado los 900 puntos en los días previos. También se registró presión sobre el tipo de cambio y una apertura del dólar con alzas respecto del cierre previo.

Causas y lecturas del mercado

Analistas consultados por medios locales y agencias internacionales atribuyeron la reacción financiera a varios factores combinados: la sorpresa de los inversores por un resultado que reduce expectativas de gobernabilidad para las reformas previstas por el Gobierno, la continuidad de un clima de incertidumbre por denuncias políticas que pesan sobre el Ejecutivo y la dinámica cambiaria y de deuda que ya mostraba fragilidad días antes de la elección.

Economistas señalaron que una caída en la confianza puede presionar al Gobierno a intervenir en el mercado cambiario y a ajustar su hoja de ruta fiscal, mientras que los vencimientos de deuda y datos macro (inflación y actividad) en la agenda próxima harán más sensible la semana.

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