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La llegada del papa León XIV a la Argentina genera preocupación en el Gobierno de Milei

A pocos días de la llegada del pontífice a la Argentina, la Casa Rosada busca evitar que su visita se convierta en un escenario de disputas políticas. La posibilidad de encuentros privados con referentes de la oposición y la exclusión de expresidentes de una recepción oficial generan tensiones en la organización del viaje.

El papa León XIV llegará al país el domingo 8 de noviembre, en el marco de una gira sudamericana que también incluye Uruguay y Perú. Durante su estadía, prevista hasta el miércoles 11, mantendrá un encuentro con el presidente Javier Milei y participará de actividades religiosas e institucionales. Desde el Gobierno anticipan que sus mensajes estarán centrados en la paz, el diálogo y la pobreza, aunque existe preocupación por las posibles interpretaciones políticas de sus declaraciones.

Posibles encuentros privados con referentes opositores

Una de las principales incógnitas gira en torno a las audiencias reservadas que podría mantener el pontífice. En el oficialismo consideran que una eventual reunión con dirigentes como Axel Kicillof, Juan Grabois o Cristina Fernández de Kirchner podría generar repercusiones políticas, aunque hasta el momento no existe confirmación de esos encuentros.

El antecedente que observan desde la Casa Rosada es el viaje de León XIV a España, donde mantuvo reuniones privadas con referentes políticos que no figuraban en su agenda pública. Sin embargo, desde la Gobernación bonaerense descartaron que exista una audiencia programada con Kicillof y aseguraron que todas las gestiones se realizan por los canales oficiales. Fuentes eclesiásticas tampoco confirmaron contactos con dirigentes opositores.

Polémica por la exclusión de expresidentes

Otro punto de controversia es la decisión del Gobierno de no convocar a los expresidentes argentinos a la recepción institucional prevista para el domingo a las 18:30 en el Palacio Libertad. Entre quienes no recibieron invitación se encuentran Cristina Kirchner, Mauricio Macri, Alberto Fernández, Eduardo Duhalde y Adolfo Rodríguez Saá. En cambio, fueron convocados gobernadores, legisladores y la vicepresidenta Victoria Villarruel.

Desde el entorno presidencial justificaron la decisión por cuestiones de capacidad y protocolo, y señalaron que las invitaciones estuvieron destinadas a representantes de los poderes del Estado. Mientras tanto, la agenda oficial del Papa contempla actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján, donde encabezará una misa el miércoles 11 de noviembre. La visita pondrá nuevamente en el centro del debate la relación entre la Iglesia y el poder político argentino.

Fuente: Infobae

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