River Plate venció 2-1 a Carabobo en Venezuela por la cuarta fecha del Grupo H de la Copa Sudamericana 2026, en un partido cargado de tensión, polémicas y dramatismo. El equipo dirigido por Eduardo Coudet encontró la victoria en el último suspiro gracias a un gol de Maximiliano Salas, después de sufrir la expulsión de su arquero y terminar el encuentro con el uruguayo Matías Viña bajo los tres palos. Además, el arquero Lucas Bruera le atajó un penal a Juanfer Quintero en el primer tiempo.
Con este triunfo, el conjunto de Núñez alcanzó los 10 puntos y quedó como líder absoluto del Grupo H, sacándole cuatro unidades de ventaja a Carabobo y Bragantino. A falta de dos fechas para el cierre de la fase de grupos, el Millonario quedó muy cerca de asegurar su clasificación a los octavos de final.
Un River dominante que sufrió más de la cuenta
Pese a presentar un equipo alternativo para preservar titulares de cara al Torneo Apertura, River manejó el partido desde el inicio. El colombiano Juan Fernando Quintero fue el eje del ataque y tuvo una gran oportunidad a los 24 minutos, cuando el árbitro paraguayo Derlis López cobró penal tras revisar en el VAR un codazo sobre Viña. Sin embargo, Lucas Bruera se lució al contener el remate ejecutado al medio del arco.
Antes del descanso, Carabobo quedó con diez jugadores por la expulsión de Edson Castillo tras una dura infracción sobre Joaquín Freitas. La superioridad numérica se reflejó rápidamente en el complemento: a los 58 minutos, Maximiliano Meza abrió el marcador de cabeza luego de un preciso centro de Quintero.
Expulsión, arquero improvisado y un final inolvidable
Cuando parecía que River tenía el partido controlado, el panorama cambió abruptamente. A los 73 minutos, Juan Cruz Meza cometió penal sobre Joshuan Berríos y el argentino Matías Núñez empató el encuentro para Carabobo con un remate esquinado.
El caos llegó pocos minutos después. El arquero Santiago Beltrán salió lejos del área para cortar una contra, derribó a Berríos y, tras la revisión del VAR, recibió la tarjeta roja. Como River ya había realizado los cinco cambios, Matías Viña debió ponerse los guantes y ocupar el arco en el tramo final del encuentro.
Cuando el empate parecía definitivo, apareció Maximiliano Salas en tiempo de descuento. El delantero aprovechó un error defensivo, quedó mano a mano y definió con una sutil vaselina sobre Bruera para sellar el agónico 2-1 que desató el festejo millonario en Venezuela.
Lo que viene para el Millonario
River recibirá en la próxima fecha a Blooming en el estadio Monumental, donde podría asegurar matemáticamente el pase a los octavos de final de la Copa Sudamericana. Antes, el equipo de Coudet enfrentará a San Lorenzo de Almagro por los octavos de final del Torneo Apertura, el gran objetivo para el que el entrenador decidió rotar buena parte del plantel en esta visita a Venezuela.
Fuente: Infobae














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