La morosidad de las familias alcanzó el 12,7% del sistema financiero en mayo y unas 5,8 millones de personas quedaron en condición de mora, sin posibilidades de acceder a nuevos créditos. La pérdida de poder adquisitivo, la suba de las tasas y el arrastre de deudas con tarjetas aparecen entre los principales factores detrás del deterioro de las cuentas de los hogares.
Según estimaciones de la consultora 1816, más del 27% de las personas que tomaron préstamos dejaron de ser consideradas “sujetos de crédito” al registrar obligaciones impagas en entidades financieras y no financieras. Desde el Instituto Argentina Grande señalaron, además, que más de 3,5 millones de personas tienen créditos considerados irrecuperables.
Tarjetas de crédito y jóvenes entre los más afectados
Dentro del sistema financiero advierten que uno de los principales focos de preocupación es el endeudamiento con tarjetas de crédito, donde la mora habría llegado al 20% en algunas entidades. La problemática se concentra con mayor fuerza en el Gran Buenos Aires, aunque los niveles varían de acuerdo con el tipo de clientes de cada banco.
Los menores de 35 años aparecen como uno de los sectores más comprometidos: casi cuatro de cada diez jóvenes con créditos vigentes tienen al menos un préstamo irregular. Especialistas también alertan sobre el impacto creciente de las apuestas deportivas y el juego entre las nuevas generaciones, en un escenario de mayor facilidad para acceder a estas plataformas.
Desde los bancos sostienen que el aumento de los incumplimientos no responde únicamente a una falta de organización financiera. La caída del salario real y el encarecimiento de servicios básicos provocaron que las cuotas de préstamos compitan directamente con gastos como el alquiler, la luz, el gas, el transporte y la salud. Ante la falta de ingresos, las deudas financieras suelen quedar entre las primeras obligaciones que se postergan.
Las pymes también sienten el peso de las deudas
En el sector empresario, la morosidad llegó al 3,5%, pero las pequeñas y medianas empresas continúan mostrando un deterioro que todavía no habría encontrado un techo. A diferencia de los hogares, donde algunos bancos observan una desaceleración en la cantidad de nuevos incumplimientos, la deuda irregular de las pymes sigue en aumento.
Frente a este panorama, distintas entidades comenzaron a ofrecer programas de refinanciación. Banco Nación habilitó una línea para unificar deudas por hasta $100 millones y plazos de 72 meses, mientras que Banco Provincia modificó las condiciones de sus planes para familias endeudadas y ya concretó 75.000 acuerdos de refinanciación durante el primer semestre.
El fuerte crecimiento de la mora plantea dudas sobre la capacidad del crédito para impulsar el consumo y la actividad económica en los próximos meses. Aunque desde el sistema bancario observan algunas señales de estabilización entre los hogares, la pérdida de ingresos y la situación de las pymes continúan siendo dos de los principales riesgos.












