En un escenario provincial de tira y afloje permanente, marcado por las tensiones en las mesas paritarias y el constante reclamo de los gremios ante la pérdida del poder adquisitivo, el Gobierno de Jujuy fijó un nuevo objetivo de recomposición salarial a corto plazo, que a priori, podría zanjar las históricas diferencias que por ejemplo motivan continuas medidas de fuerza.
Fue el ministro de Gobierno y Justicia, Normando Álvarez García, habituado a dar declaraciones de impacto político, el encargado de confirmar ante JujuyViral que «la gestión provincial concentrará sus esfuerzos económicos para que los haberes de los empleados de la administración pública logren equiparar el valor de la canasta básica antes de que concluya el 2026», una CBT que según la Dirección Provincial de Estadísticas y Censos (Dipec) se encuentra para junio ubicada en $1.476.880 para las familias integradas por dos adultos y dos menores.

No se puede omitir que dicho anuncio se produce en un contexto de disconformidad por parte de diversos sectores sindicales —como el docente— que en las últimas semanas han manifestado que los incrementos otorgados resultan insuficientes para llegar a fin de mes, ejecutando huelgas prácticamente desde el retorno del receso invernal. Lejos de esquivar el diagnóstico, el funcionario reconoció la complejidad del panorama económico que atraviesan los trabajadores. «Todos sabemos que los sueldos no alcanzan, para qué vamos a mentir, pero hacemos el esfuerzo y vamos a seguir en ese camino», admitió.
El ex ministro provincial de Trabajo, trazó además un balance sobre la evolución de las negociaciones, recordando que el objetivo inicial de la gestión era evitar que los salarios perdieran frente a la inflación, una meta que, según su perspectiva, ya se habría estabilizado. «Falta ahora llegar a la canasta básica que es lo importante. Es la intención del gobernador llegar a eso porque sabemos las necesidades de todos los jujeños. Vamos a hacer todos los esfuerzos antes de fin de año para lograrlo», subrayó.
Austeridad y el vínculo con Nación
Para fundamentar la viabilidad de este objetivo, el ministro hizo hincapié en la administración de los recursos provinciales frente a los recortes implementados por la Casa Rosada. En ese sentido, destacó la política de «austeridad» local y la priorización del gasto público, recordando que la provincia debió absorber el impacto de la quita de fondos nacionales destinados a salud, transporte y el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID). A pesar de este déficit en las transferencias, valoró el cumplimiento del pago de haberes «en tiempo y forma».
Al ser consultado sobre el estado del vínculo institucional con el Ejecutivo nacional, para sorpresa de muchos, definió la relación como buena y pragmática.
Es como debe ser. Al presidente de la Nación lo votó el pueblo. Nosotros tenemos que tener la mejor relación como provincia, pero siempre pidiéndole lo que le corresponde al Gobierno nacional












