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A los 106 años, falleció Rosa Roisinblit, presidenta honoraria de Abuelas de Plaza de Mayo

Rosa Tarlovsky de Roisinblit, presidenta honoraria de Abuelas de Plaza de Mayo y símbolo de la lucha por los derechos humanos, murió este sábado a los 106 años. Su vida estuvo marcada por la búsqueda incansable de su hija desaparecida durante la dictadura y de su nieto, nacido en cautiverio, que pudo recuperar en 2004.

Su hija, Patricia Roisinblit, militante política, fue secuestrada embarazada junto a su pareja, José Manuel Pérez Rojo, el 6 de octubre de 1978, por un grupo de tareas de la Fuerza Aérea. También fue retenida en ese momento Mariana Eva, la hija mayor de la pareja, que finalmente fue devuelta a la familia. Patricia fue trasladada a la ESMA, donde dio a luz a un varón, Guillermo, quien fue apropiado y criado por un agente civil de la Fuerza Aérea.

Rosa comenzó su búsqueda en 1979, cuando se integró a Abuelas de Plaza de Mayo. Desde entonces, su compromiso con la verdad y la justicia se convirtió en el motor de su vida. “No me quedé en casa a llorar, yo salí a luchar”, recordó en una entrevista al cumplir 100 años

Una referente internacional de derechos humanos

Además de su caso personal, Rosa contribuyó a la restitución de 140 nietos y nietas robados durante la dictadura. Fue tesorera y vicepresidenta de Abuelas, participó en foros internacionales de derechos humanos y viajó incansablemente difundiendo la búsqueda de identidad.

Recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el Doctorado honoris causa de la Universidad Nacional de Rosario, el Premio Azucena Villaflor y la Mención de Honor Juana Azurduy del Senado de la Nación.

El adiós a una vida de lucha

Sus nietos y las Abuelas de Plaza de Mayo la despidieron con profundo afecto. En un comunicado, la organización destacó que “cada nieto y nieta restituido la abrazaba como si fuera su propia Abuela”. También recordaron su alegría, su pasión por el tango, el tenis y los festejos.

Sus restos serán velados este domingo en la Ciudad de Buenos Aires y luego trasladados al cementerio de La Tablada.

Siento que mi compromiso con la vida es para siempre, con todos los que padecen la falta de justicia y libertad en el mundo entero”, afirmó Rosa años atrás. Y así lo cumplió, hasta el último día de su vida.

Fuente: Infobae

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