La Asociación de Profesionales Universitarios de la Administración Pública (APUAP) llevó adelante este viernes un paro con asistencia y retiro en toda la provincia, en rechazo al último ofrecimiento salarial del Gobierno jujeño correspondiente a una mejora de 2,5% respecto de octubre.
Ante ese ofrecimiento, considerado por gran parte de los gremios estatales una señal clara de que el Ejecutivo pretende bajar las persianas de la negociación hasta después del Carnaval 2026 (no hubo nuevas convocatorias y Tesorería ya liquidó salarios) se adoptó la medida de fuerza.
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La protesta incluyó actividades de visibilización en la capital y en diversas localidades del interior, se sumó a una seguidilla de protestas que los gremios estatales vienen realizando intermitentemente desde mediados de octubre (CEDEMS, ADEP, ATE, ATSA, SEOM entre otros). En estas semanas, las paritarias se desarrollaron prácticamente al ritmo fijado por el Gobierno provincial, con mejoras salariales mínimas respecto de la oferta inicial y sin una instancia real de debate que contemplara los planteos de los sindicatos, un escenario que ya había generado malestar en amplios sectores del empleo público.
En ese contexto, el secretario general de APUAP, Nicolás Fernández, explicó los motivos que impulsaron la nueva jornada de protesta. “Es un paro con asistencia y retiro tanto en capital como en el interior y en todos los turnos. Estamos visibilizando nuestra preocupación frente a los anuncios del Ejecutivo provincial, que la semana pasada dio a conocer un cronograma de pago con el que uno puede inferir que hay intención de cerrar las negociaciones salariales hasta después del Carnaval 2026”, sostuvo.
Fernández señaló que el Gobierno incluyó en ese cronograma hasta el pago de enero, previsto para febrero y recordó declaraciones previas del gobernador, quien anticipó que las conversaciones se retomarían recién luego de esas fechas festivas. Para el gremio, este esquema implica “cerrar las paritarias por tres meses” —noviembre, diciembre y enero— en un contexto especialmente delicado para los trabajadores.

El dirigente advirtió sobre una contradicción que “no pasa desapercibida” para los profesionales: por un lado, noviembre y diciembre representan los meses de mayor ingreso por coparticipación federal para la provincia, un flujo que ya mostró incrementos notables en octubre; del otro lado, se trata de los meses “más difíciles” para las familias trabajadoras, que enfrentan subas constantes de precios y obligaciones propias del fin del ciclo lectivo, las fiestas de fin de año y los gastos previos al inicio escolar.
Si se baja la persiana el 20 de noviembre, eso perjudica enormemente la economía de los hogares y también la economía jujeña. No va a haber un mango en la calle para comerciantes, taxistas, transporte o la economía informal. Va a ser muy difícil el cierre de año si el Ejecutivo sostiene esta política… Volvamos a dialogar en diciembre para tener una navidad más digna
Respecto del impacto de la medida de fuerza, el titular de APUAP señaló que el paro tuvo un acatamiento alto en el interior y aceptable a nivel provincial, aunque los números finales se terminarán de consolidar en las próximas horas.













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