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Brasil analiza medidas contra Argentina por la presunta ayuda de Milei a Flávio Bolsonaro

La Casa Rosada espera una posible respuesta formal del gobierno de Lula da Silva tras la salida del excandidato presidencial brasileño hacia Estados Unidos a través de Misiones. Brasilia analiza lo ocurrido, mientras crecen las sospechas sobre una eventual colaboración argentina.

El Gobierno de Javier Milei teme que la fuga de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos, después de atravesar territorio argentino, profundice la tensión diplomática con Brasil. Desde la Casa Rosada consideran probable que la administración de Luiz Inácio Lula da Silva presente un reclamo formal, aunque la Cancillería brasileña todavía no definió qué medidas adoptará.

El excandidato presidencial brasileño, derrotado por Lula en el balotaje del domingo, ingresó a la Argentina el martes 27 de octubre por el puente internacional Tancredo Neves, en Misiones, acompañado por su esposa y sus dos hijas. Posteriormente, abordó un avión privado en Puerto Iguazú con destino a Guayaquil, Ecuador, desde donde continuó hacia Miami. La Dirección Nacional de Migraciones confirmó el recorrido y aseguró que la familia presentó documentación válida para viajar.

Una fuga que genera cuestionamientos políticos

La salida de Bolsonaro se produjo pese a que el juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil, Alexandre de Moraes, le había prohibido abandonar el país y ordenado entregar sus pasaportes en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero. Tras conocerse su llegada a Estados Unidos, Lula calificó el episodio de «vergonzoso».

La controversia también alcanzó al Gobierno argentino, ante las versiones sobre una presunta colaboración de funcionarios nacionales en el traslado. Si bien desde algunos sectores oficiales rechazaron haber organizado el operativo, la oposición comenzó a impulsar pedidos de informes para determinar si existió participación de organismos estatales. Hasta el momento, no se estableció públicamente el alcance de una eventual intervención gubernamental.

Una relación diplomática cada vez más deteriorada

El episodio se suma a las diferencias políticas entre Milei y Lula, profundizadas durante la campaña presidencial brasileña, en la que el mandatario argentino respaldó abiertamente a Bolsonaro. Actualmente, Argentina y Brasil mantienen sus representaciones diplomáticas sin embajadores, con funcionarios de menor rango a cargo de los vínculos bilaterales.

Mientras el Gobierno argentino busca preservar las relaciones comerciales entre ambos países, Brasilia evalúa las circunstancias de la fuga antes de adoptar una posición oficial. La posibilidad de una protesta diplomática o nuevas medidas de distanciamiento mantiene abierta la incertidumbre sobre el futuro del vínculo entre las dos principales economías del Mercosur.

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