La ciudad tabacalera de Jujuy por excelencia, le hace un poco menos de honor a su apodo por estod días, ya que toda una comunidad enfrenta un duro golpe laboral desde la confirmación de cierre que brindaron las autoridades locales de la multinacional Alliance One, dedicada al acopio y comercialización de tabaco a nivel global.
El anuncio tomó por sorpresa a la comunidad productiva y sindical jujeña, al implicar la pérdida de empleo de 108 trabajadores, según confirmó el secretario general del Sindicato Único del Tabaco Daniel Azcurra a JujuyViral.
El despido masivo, sumado a antecedentes de reestructuraciones dentro del sector en la provincia, generó una ola de preocupación tanto entre los operarios como entre los productores que abastecían esa planta de acopio, haciendo visible la vulnerabilidad que atraviesan las economías regionales sensibles al tabaco. Un problema no menor, para la región que ha visto un retroceso tanto en mano de obra como hectáreas afectadas, especialmente durante la última década.
Azcurra atribuyó la decisión de la empresa al abandono del país por parte de Alliance One y destacó que la planta funcionaba como intermediaria en el proceso de compra de la hoja local y la terciarización del procesamiento. “Una empresa que es intermediaria de la comercialización del tabaco como es Alliance One tomó la decisión de irse del país. Eso ha significado que el cierre de esta empresa significó 108 compañeros que quedaron sin trabajo”, expresó.
105 eran obreros afiliados al gremio, mientras que otros tres eran empleados cuya situación está en proceso de reacomodación. Sin embargo, advirtió que muchos de los despedidos están jóvenes para jubilarse y viejos para trabajar
El dirigente sindical recordó que el sector tabacalero jujeño ya venía sufriendo una serie de procesos de reestructuración y racionalización que han significado que muchos “compañeros hoy se encuentren deambulando por las calles buscando trabajo”.
En paralelo, Azcurra señaló que el cierre de Alliance One abre una oportunidad para que la producción jujeña sea procesada por la única empresa que queda en la provincia, la Cooperativa de Tabacaleros de Jujuy (CTJ). Pero advirtió que aunque esto es “bueno” en el plano productivo, no reduce el impacto humano del despido y la incertidumbre que padecen por estas horas decenas de familias.

El cierre tiene además un efecto colateral sobre los productores de hoja de tabaco, algunos de los cuales ya manifestaron que la empresa había suspendido anticipos financieros habituales, lo que impacta en su capacidad de producción y de cobro temprano.
La provincia está ahora ante el desafío de contener el impacto social para estas familias y al mismo tiempo reorganizar la estructura industrial del tabaco para que la Cooperativa de Tabacaleros de Jujuy pueda absorber o canalizar el procesamiento de la hoja local con un nuevo esquema. Tal como señaló Azcurra, “nos da cierta previsibilidad que la producción jujeña prácticamente se va a procesar en la cooperativa”, pero aclaró que eso implica ajustes, planificación y, sobre todo, garantizar que los trabajadores despedidos no queden en el camino.













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