En una reunión celebrada ayer por la tarde entre el Gobierno provincial y diversos gremios —ATSA (sanidad), ATE (estatales), SOEMFA (Minoridad y Familia) y UPCN— se presentó una nueva propuesta de mejora salarial, la cual incluye incrementos escalonados y ajustes en la escala laboral.
Según informaron, el Ejecutivo reiteró la propuesta ya conocida gracias a los primeros encuentros con sindicatos docentes: un aumento total del 3 %, que se aplicará en dos tramos: 1,5 % en agosto y otro 1,5 % en septiembre. Adicionalmente, se plantea:
- Modificación de la escala salarial mediante la incorporación al básico del Código 1520 (remunerativo no bonificable), distribuido en 5 cuotas.
- Incorporar un adicional por antigüedad, que varía según la cantidad de años trabajados: de 5 a 9 años, de 10 a 19 y de 20 a 35 años.
- Para trabajadores de Salud y de Desarrollo que toman personas a cargo (como algunos casos en SOEMFA), se incorpora un adicional no bonificable.
- En el caso de ATSA y UPCN, se está avanzando en pases a contrato para algunos capacitadores.
- El piso salarial pasará a ser de 680.000 pesos en agosto y 700.000 en septiembre.
- Se trabaja en una recategorización que incluye a más de 10.700 agentes de planta permanente (hasta dos categorías)

Con esta mejora, desde el Ministerio de Hacienda y a lo largo del corriente año, se lograría rompe el piso de 20% de aumento salarial con las respectivas diferencias de escalafón y categoría. Y si bien los haberes superarían ligeramente la inflación estimada hacia el noveno mes, esos mismos indicadores de variación de precios han sido objetados por los referentes sindicales por estar «viciados». Es decir todavía con una metodología que se reconoce internamente como obsoleta, es poco realista usarla como parámetro fundamental de ajuste salarial.
Para rememorar: en febrero cuando inició el ciclo paritario, el gobierno de Carlos Sadir dispuso una mejora de 5% para recomponer el delay de diciembre-enero-febrero y ante la presión que llegó en oleada durante el primer trimestre, durante abril debió aplicar una recomposición cercana al 6% junto a un bono extraordinario de $50.000.

El propio gobernador celebró ganarle a la variación intermensual de precios, no obstante en ningún momento se pretendió recomponer la pérdida de poder adquisitivo de años previos, que se estima ronda el 200% entre 2015 – 2023. Durante mayo no se otorgaron aumentos y llegando a fines de junio, en una maniobra muy objetada desde la órbita Intersindical se mejoró 2% sin demasiado dialogo entre partes.
Julio marcó el inicio del receso invernal y la reanudación de las medidas de fuerza, especialmente encabezadas por los gremios docentes CEDEMS – ADEP (una parte) – UDA – SADOP pero también de otros gremios con mucho poder de convocatoria como SEOM y ATE, entre otros. Si bien el gobierno terminó accediendo a una mejora del básico de $40.000 para el escalafón general y el blanqueo de algunos ítems, todavía está lejos de las pretensiones deseadas.
Promediando agosto se reanudaron los encuentros, en un marco de tensión y disconformidad, el primer ofrecimiento de 3% en dos etapas, está sumamente lejos de equiparar la canasta básica como desean los referentes gremiales y si bien cumple con la premisa oficial de ganarle a la inflación acumulada que anda en 17% sigue sin contemplar una profunda recomposición salarial.














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