El diputado provincial Adriano Morone, cada vez más posicionado como referente radical de Jujuy, anticipó que la Legislatura analizará en las próximas semanas el DNU 70/2023, que establece que las empresas estatales, es decir las S.E. deberán transformarse en Sociedades Anónimas, alcanzando a sociedades del Estado, mixtas y cualquier otra entidad con participación o control estatal.
En Jujuy, el decreto impacta directamente en firmas como Agua Potable SE, CANNAVA, Cauchari Solar, la Compañía de Seguros de Jujuy y JEMSE (Jujuy Energía y Minería Sociedad del Estado), entre otras. Estas empresas fueron constituidas bajo la figura de Sociedad del Estado (SE) que deja de existir tras la derogación de la normativa nacional que las regulaba.
Conversión obligatoria a Sociedades Anónimas
Morone explicó que, a partir de esta modificación legal, las provincias deben adecuar la estructura jurídica de sus empresas públicas, el caso de Jujuy no es la excepción, por el contrario, durante la gobernación de Gerardo Morales, se crearon múltiples firmas bajo esa denominación.
«El año pasado, con el DNU primero y luego con la Ley Bases, se eliminó la ley que regulaba o que tipificaba la sociedad del Estado. Con lo cual es necesario adecuar las empresas de nuestra provincia que tienen esta estructura jurídica a la legislación vigente. Al no existir más esas sociedades del Estado, hay que convertirlas obligatoriamente en sociedades anónimas», de todos modos el legislador aclaró que la conversión no implica cambios en la propiedad estatal ni en la razón social de las empresas, sino únicamente en la figura jurídica.
Más allá de que, por supuesto, se mantiene la propiedad estatal, se mantiene la denominación, la razón social de las empresas, es simplemente el cambio de la estructura jurídica: pasan a ser sociedades anónimas
Diferencias y posibles implicancias
Consultado sobre las diferencias entre ambas figuras, Morone señaló que en la práctica el funcionamiento será muy similar, aunque reconoció que las sociedades anónimas permiten la eventual incorporación de capitales privados, por ejemplo el caso máximo que representa YPF, donde el Estado es el accionista mayoritario, aunque este aspecto no tiene que ver precisamente con la ley. También descartó que el cambio habilite automáticamente procesos de privatización:
Las sociedades del Estado podían venderse. Por supuesto que ahora, con la nueva regulación, se establecen requisitos en caso de incorporar capital privado o de eventualmente hacer alguna venta, pero no es el espíritu de la ley. El espíritu es muy sencillo: la conversión a sociedades anónimas
Morone hizo referencia particular al caso de JEMSE, la empresa provincial de minería, a la que consideró estratégica para el desarrollo de Jujuy, ratificando el porque se tomó la decisión en áreas específicas de tener esa figura.














