El jefe de Gabinete de Palpalá, Luis Moreno, ofreció un panorama de las dificultades que enfrenta el municipio para ejecutar tareas de mantenimiento en zonas afectadas por intensas precipitaciones, particularmente en sectores linderos a las vías ferroviarias y colectoras de la Ruta Nacional N° 66. Las declaraciones se dieron en un contexto marcado por lluvias persistentes entre fines de diciembre y principios de enero, que generaron anegamientos de calles y avenidas en distintos barrios de la ciudad, con especial impacto en sectores como barrio Carolina o el peligroso badén camino a San José.
Como es de público conocimiento uno de los puntos críticos se localiza en el arroyo Las Martas, donde las lluvias provocaron el desborde del cauce y el consiguiente avance del agua por calles como Zenarruza y Remedios de Escalada, obligando a que el escurrimiento natural se produzca bajo el paso bajo nivel ferroviario. Allí, según señaló, la acumulación de basura y vegetación —principalmente bolsas y pasto cubano— obstruyó el cauce y dificultó la circulación del agua, lo que derivó en la formación de una pozo que afectó la circulación y el tránsito de los vecinos de esa zona.
De acuerdo con el funcionario, el municipio realizó numerosos trámites ante Belgrano Cargas, empresa responsable del mantenimiento de las estructuras ferroviarias, incluyendo desagües y señalamiento en pasos a nivel.
Hasta el momento no recibimos respuestas efectivas por parte de esa empresa, lo que limita la intervención directa del municipio en ese tipo de trabajos que por normativa, corresponden a la jurisdicción de la concesionaria
El jefe de Gabinete también mencionó la cooperación con la Dirección Provincial de Recursos Hídricos, que participa del mantenimiento de arroyos, canales y demás afluentes. Según Moreno, este año se trabajó de manera conjunta en distintas zonas, pero la envergadura del caudal arrastrado por el arroyo —que nace en la zona del Río Los Alisos y recorre sectores como Alto Comedero— complicó la situación al movilizar una gran cantidad de sedimentos y residuos, lo que dificultó las labores de limpieza e incremento de la capacidad de escurrimiento.

El municipio, indicó, dispuso el uso de maquinaria propia para comenzar los trabajos de limpieza y despeje de los canales afectados, aunque sostuvo que limpiar debajo de las vías del tren requiere equipos específicos —como retroexcavadoras con alcance extendido— y permisos que permitan intervenir en un sector que no está bajo jurisdicción municipal. Moreno explicó que se evaluaba la contratación de maquinaria especializada para poder atender ese punto crítico y minimizar el riesgo de nuevos desbordes si continúan las lluvias, tal como lo indican las proyecciones meteorológicas para enero y febrero.
Moreno también aludió a otros sectores donde se perciben dificultades recurrentes después de temporales, como las colectoras de la ruta nacional 66 en los barrios Savio, San José y Las Tipas. Aunque el municipio realizó gestiones ante la Dirección Nacional de Vialidad, el funcionario afirmó que no se han recibido respuestas concretas sobre el mantenimiento y acondicionamiento de banquinas y sectores de asfalto deteriorado, que se ven afectados con cada lluvia intensa.














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