El club merengue, todavía en receso y pretemporada, dedica su vida por estas horas a la pileta, actividades recreativas, sin descuidar los entrenamientos con Martín Martos a la cabeza, quien también sondea posibles incorporaciones al plantel. Pero en simultáneo se cocina al calor de los Valles una elección caliente para definir las próximas autoridades que dirigen los destinos del club.
La cita prevista para el viernes 13 de febrero, en el marco del fin de semana largo de carnaval y en medio de la realización de los corsos palpaleños, puede marcar un punto de inflexión para la conducción de la institución palpaleña, teniendo en cuenta que dos listas con visiones opuestas participarán de la contienda electoral: el oficialismo de Daniel Fin (Lista N° 5) y la oposición de Antonio «Chaco» Romero (Lista N° 7).
Ambos candidatos se acercaron a las instalaciones de Videotel, para participar de una charla dentro del espacio de nuestro programa Noticias 10, exponiendo sus proyectos, evacuando dudas sobre la conformación de sus equipos y por supuesto, emitiendo algunas críticas para con la parte rival.
En ese contexto, fue Romero, histórico ex jugador devenido en dirigente, quien primero se sumó al debate durante la emisión del martes 10/02 sin disimular su disconformidad con la actual conducción, ya que justamente ese fue el motivo para «involucrarse».
Si vos creés que algo tiene que cambiar, tenés que involucrarte, entrar y saber qué es lo que está pasando… Al menos yo no veo transparencia en el club. Cualquier proyecto tiene que ser sobre bases de honestidad, por ejemplo nos entregaron tres padrones distintos. Hay socios que aparecen en uno y en otro no
Además de esa sensación de suspicacia, consideró que faltan mejoras estructurales en distintas áreas del club, con una imperiosa necesidad de potenciar disciplinas deportivas por fuera del fútbol. Sin embargo su premisa absoluta durante la charla fue la necesidad de una dirigencia honesta, más allá de las reuniones que se dan en las últimas horas para transparenter quienes serán los socios habilitados para sufragar en una fecha que a su parecer no es propicia dado el finde largo de carnaval.
Manteniendo esa línea de conducta, propuso brindar informes periódicos a los socios sobre ingresos y egresos a través de boletines electrónicos, dándole flexibilidad al tradicional sistema de asambleas que muchas veces no convocan a buena parte de la masa societaria.
Además de la extensión de los mandatos «para poder desarrollar proyectos deportivos a largo plazo», llevó tranquilidad al pueblo merengue afirmando que Martos continuará al frente de la primera división, independientemente del resultado ya que a su criterio:
Esto no es ni Romero ni Fin, es por un club que necesita resurgir… Más que pedir apoyo, le pido al socio que se acerque a votar. Eso ya es sano para el club
Llegado el miércoles, en mismo espacio y horario, fue el turno del actual presidente, Daniel Fin para defender sus dos años de gestión ante las cámaras de Videotel, a sabiendas de las objeciones que su competidor había dejado sobre el aire de nuestro canal.
Yendo al hueso sobre las acusaciones de falta de transparencia electoral, el dirigente deportivo negó la existencia de múltiples padrones cambientes, aduciendo que se trata de instancias previstas dentro del cronograma electoral del club. Según detalló, primero se exhibe un padrón provisorio —que incluye a los socios con un año de antigüedad y cuota al día al momento del llamado a elecciones— y luego, tras el período de impugnaciones, se confecciona el padrón definitivo.
El proceso electoral en el club es el mismo desde hace muchos años. Se exhibe un padrón provisorio, se habilita el período de impugnaciones y después se genera el padrón definitivo… los plazos estuvieron debidamente notificados y que al presentar listas están legitimando el proceder administrativo
Respecto a la cantidad de socios habilitados, precisó que el padrón provisorio ronda los 405 socios, aunque aclaró que el club cuenta con un promedio anual cercano a los 800 socios activos. La diferencia responde a que muchos asociados regularizan su situación al inicio de la temporada deportiva y que el estatuto exige, además de cuota al día, un año de antigüedad para poder votar.
En cuanto a la participación de socios vitalicios, señaló que el estatuto —que tiene más de 70 años con una reforma en 2001— no establece con claridad su derecho a voto y que será la Junta Electoral la que defina el criterio, tomando antecedentes de elecciones anteriores.
Más allá del eje electoral, Fin defendió la continuidad del proyecto de gestión que encabeza. Reconoció autocrítica en el plano futbolístico, aunque remarcó la necesidad de sostener procesos a mediano y largo plazo. “Entre aciertos y errores, creemos que es momento de evolucionar y profesionalizar la institución”, afirmó reconociendo que tiene capacidad autocrítica pero solicitando el apoyo del votante merengue para que la estructura participativa, con las facultades delegadas por áreas y el orden institucional que pregona sean cimientos para un proyecto mayor.
Zapla está encaminado a convertirse en un club popular de la ciudad, con sustento en el orden y en una metodología clara














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