La inflación en Estados Unidos fue de 2,7% interanual en julio, levemente por debajo de lo esperado por los analistas, se trata de la misma variación registrada en junio. Sin embargo, la suba de precios a nivel subyacente mostró el comportamiento opuesto, ya que subió 3,1%, por encima de las proyecciones.
Estos datos de Índice de Precios Minoristas (IPC) de EEUU son particularmente significativos en el marco del enfriamiento del mercado laboral norteamericano y las presiones del gobierno de Donald Trump para que la Reserva Federal (Fed) baje las tasas de interés.

«Esta información también será importante para la Reserva Federal, que ha indicado que los efectos completos de la guerra comercial podrían no ser plenamente visibles hasta pasados unos meses desde su implementación«, plantearon desde XTB.
En este sentido, antes de la publicación del IPC, los mercados estaban descontando una probabilidad de aproximadamente el 82% de que la Fed recorte las tasas en su reunión de septiembre. A los pocos minutos de conocerse el dato, ese porcentaje saltó al 90%.

Inflación: qué sectores registraron más aumentos
A nivel mensual, la inflación fue del 0,2% en julio, por debajo del 0,3% de junio. Según explicó la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés), el principal factor del aumento mensual en el promedio general fue la categoría de vivienda, que subió 0,2% el mes pasado. Misma cifra que anotó el rubro de alimentos. En contraste, los sectores de energía y combustibles cayeron un 1,1% y 2,2%, respectivamente.
El analista de Real Vision Andreas Steno Larsen sostuvo que «el informe del IPC presenta resultados dispares, pero aún no hay un gran temor inflacionario, como todos temen». Consideró que se trata de «un informe muy moderado, salvo en el caso de los servicios de transporte y los servicios médicos«, que subieron 0,78% y 0,79% a nivel mensual, respectivamente.
Por esa razón, consideró que «prácticamente descarta las preocupaciones arancelarias» y consideró probable «una respuesta dovish (‘moderada’)» por parte de la Fed.
Por su parte, la economista jefe de Navy Federal, Heather Long, explicó que «una gran caída en los precios de los combustibles ayudó a compensar el aumento de los costos de los pasajes aéreos, las actividades recreativas, los muebles del hogar y los autos usados». Los índices de alojamiento fuera del hogar y comunicación estuvieron entre los pocos índices que disminuyeron en julio.
Por su parte, la inflación núcleo a nivel mensual fue de 0,31%, el segundo mayor incremento mensual de este año. Mientras, los precios de la energía disminuyeron un 1,6 % y los alimentos aumentaron un 2,9 % en los últimos 12 meses.
Fuente: Ámbito

















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