La doctora Angélica Guzmán, coordinadora del área de mielomeningocele del Hospital Materno Infantil, dio a conocer el trabajo integral que se realiza con más de 60 pacientes de toda la provincia, quienes reciben seguimiento médico y tratamientos personalizados según cada caso. Además, advirtió sobre falencias en el sistema de salud, especialmente en la transición a la atención adulta, y llamó a la sociedad a tener mayor empatía y acompañamiento con las personas que conviven con esta condición y sus familias.
Guzmán explicó que el equipo interdisciplinario atiende actualmente a casi sesenta pacientes, algunos de los cuales ya superaron los 15 años. En ese sentido, señaló una de las principales problemáticas:
“Algunos ya han crecido, tienen más de quince años y han pasado a la nada misma, porque no tenemos todavía un equipo de transición”.
Esta situación obliga muchas veces al personal del área a colaborar y acompañar a los pacientes en otras instituciones ante la falta de preparación en el sistema de adultos.
Un equipo que acompaña a pacientes y familias
La médica remarcó que el abordaje del mielomeningocele requiere un trabajo conjunto de múltiples profesionales. “El equipo de mielo, que somos médicos, fisioterapeutas, kinesiólogos, licenciados en nutrición, en trabajo social y las distintas especialidades, no solamente acompañan al paciente, sino acompañamos a la familia”, explicó. En ese marco, destacó la importancia de sostener este acompañamiento en el tiempo para favorecer la autonomía y la independencia de los pacientes a futuro.
Empatía y conciencia social
Durante su exposición, Guzmán hizo un fuerte llamado a la reflexión social y al compromiso colectivo. “¿Qué necesitamos? Empatía de la gente que nos pueda ver, que piense en el otro, que se ponga un poquito en el lugar del otro”, expresó, e invitó a pensar en las dificultades cotidianas que atraviesan estas personas. “Mirarnos un poco más con amor a todos, sacar los juicios de encima y mirarnos solamente como lo que somos. Somos seres vivos, sintientes”, sostuvo.
Mielomeningocele e hidrocefalia
Consultada sobre la diferencia entre ambas patologías, la profesional explicó que el mielomeningocele es un defecto en el cierre del tubo neural que puede presentarse con o sin hidrocefalia, y que esta última también puede originarse por causas congénitas o adquiridas.
Asimismo, remarcó la importancia de realizar derivaciones adecuadas para garantizar oportunidades reales a los niños y sus familias, con el objetivo de favorecer la autonomía e independencia de los pacientes en el futuro.













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