El juicio contra Claudio Contardi, empresario y exesposo de Julieta Prandi, se desarrolla en el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Campana, donde se lo acusa de abuso sexual con acceso carnal agravado, en un contexto de violencia intrafamiliar sostenida durante al menos tres años. En su declaración indagatoria, Contardi negó los hechos y afirmó que “todo fue consentido”, sosteniendo que Prandi miente por motivos económicos.
Durante la audiencia, ambos estuvieron separados por un biombo, a pedido de la víctima, para evitar el contacto visual. La defensa del imputado intentó frenar el juicio solicitando la nulidad de múltiples actos procesales, pero el pedido fue rechazado tras un cuarto intermedio.

Un testimonio desgarrador
La modelo y conductora habló durante casi dos horas y detalló los abusos físicos, sexuales y psicológicos que asegura haber sufrido. “Era un infierno”, declaró. “Me daba todo lo mismo, si me mataba me hacía un favor”, agregó al describir su estado emocional durante esos años.
Según su testimonio, Contardi ejercía un control absoluto sobre su vida: la seguía, la incomunicaba, le imponía cambios de número de celular y hasta le impedía manejar. En su relato judicial, Prandi recordó frases amenazantes como “No vas a cumplir más años” y “Si fueses hombre no tendrías los huesos sanos”.
“Sentía que me iba a matar si no tenía relaciones”, afirmó, y describió también ataques mientras dormía. La pericia psicológica oficial confirmó la veracidad de su relato, concluyendo que “presenta indicadores compatibles con victimización sexual y violencia familiar”.
Los hechos que llegaron a juicio
La causa se inició en 2021, tras la denuncia de Prandi en la UFI N° 4 de Escobar. Según el expediente, los abusos ocurrieron entre julio de 2015 y marzo de 2018, mientras convivían en un barrio privado de Escobar y luego en Martínez. La separación ocurrió en 2019.
Aunque la cantidad exacta de episodios y fechas no pudo ser determinada por la víctima, el juez Luciano Marino, a cargo de la elevación a juicio, consideró que esa falta de precisión es coherente con las secuelas psicológicas propias del abuso sexual. Contardi cumple prisión domiciliaria y lleva monitoreo electrónico.

Lo que viene
Para este miércoles se esperaba la declaración de varios testigos, aunque algunas comparecencias podrían reprogramarse por la extensión de la audiencia inicial. La tensión en el tribunal fue evidente, incluso con un fuerte cruce verbal entre los abogados de ambas partes frente a los medios de comunicación presentes.
Fuente: Infobae













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