Entre el 15% y el 20% de los estudiantes jujeños vinculados a la Casa de Jujuy en Córdoba regresaron a la provincia, según estimó Alberto del Cura, referente de la institución. El aumento del costo de vida, especialmente en alquileres, alimentación y servicios, complica la continuidad académica de numerosos jóvenes y genera preocupación de cara al ciclo lectivo 2027.
La situación afecta tanto a estudiantes que recién comienzan sus carreras como a quienes se encuentran próximos a recibirse. Del Cura explicó que las dificultades económicas de las familias son cada vez mayores y que muchos padres ya no cuentan con los recursos necesarios para sostener a sus hijos fuera de la provincia.
Según datos difundidos por la institución, la Casa de Jujuy en Córdoba cuenta con aproximadamente 9.500 estudiantes adheridos. El porcentaje mencionado por Del Cura equivaldría a entre 1.425 y 1.900 jóvenes que regresaron por distintas razones, aunque no existe un relevamiento individual que permita establecer cuántos lo hicieron exclusivamente por motivos económicos.
Estudiar en Córdoba cuesta hasta un 42% más que el año pasado
El panorama se agravó durante los últimos meses. Un informe de la Defensoría del Pueblo de Córdoba reveló que el costo de vida universitario aumentó entre un 35% y un 42% respecto de 2025, dependiendo del perfil de consumo de cada estudiante.
El relevamiento estableció que un universitario con gastos austeros necesita aproximadamente $780.864 mensuales para vivir en Córdoba, mientras que uno con un nivel de consumo medio requiere $1.321.581. Estos montos incluyen vivienda, alimentación, transporte, educación y otros gastos cotidianos.
Del Cura remarcó que el problema no se limita al costo de los alquileres, sino que también alcanza a las familias y a los propietarios de las viviendas estudiantiles, quienes deben afrontar mayores impuestos y servicios.
La menor demanda de alojamiento comenzó a generar una mayor disponibilidad de departamentos, pero eso no significa que las familias puedan afrontar los precios actuales.
En ese sentido, el referente señaló que conseguir una vivienda puede resultar más sencillo que meses atrás, aunque la principal dificultad continúa siendo contar con los ingresos necesarios para pagarla.
Buscan alternativas para evitar que los jóvenes abandonen sus estudios
Frente a este escenario, la Casa de Jujuy en Córdoba trabaja en distintas medidas destinadas a reducir los gastos de los estudiantes y facilitar la continuidad de sus carreras.
Entre las iniciativas se encuentran acuerdos con universidades privadas para habilitar propuestas de formación a distancia, además de gestiones para conseguir descuentos en libros, gimnasios y pasajes.
También se avanza en alternativas para que estudiantes de carreras avanzadas puedan completar determinadas instancias académicas en Jujuy, evitando afrontar los gastos de permanencia en Córdoba durante el último año.
Del Cura mencionó particularmente el caso de estudiantes de quinto año que deben realizar residencias, así como gestiones relacionadas con materias de Odontología.
El referente explicó que mantiene contacto diario con numerosos jóvenes que atraviesan dificultades económicas.
“Yo hablo permanentemente con 10, 20 chicos por día. Y la sufren, la sufren”, expresó al describir las situaciones que llegan a la institución.
Asimismo, destacó que quienes están próximos a finalizar sus estudios suelen realizar mayores esfuerzos para permanecer en Córdoba, mientras que otros deben evaluar la posibilidad de regresar a sus hogares.
Preocupación por la cantidad de ingresantes para 2027
La situación económica también podría afectar la cantidad de jóvenes jujeños que decidan trasladarse a Córdoba durante el próximo año.
Del Cura indicó que, en esta época, muchas familias comienzan a buscar alojamiento y consultar precios para el siguiente ciclo lectivo. Sin embargo, la demanda de alquileres estudiantiles disminuyó, al mismo tiempo que aumentó la oferta de departamentos disponibles.
Ante la consulta sobre una posible reducción de estudiantes jujeños que elijan Córdoba en 2027, el referente consideró que existe esa posibilidad, aunque sostuvo que el escenario dependerá de la evolución económica del país.
La preocupación se concentra en las familias de ingresos medios y bajos, para las cuales financiar una carrera universitaria fuera de la provincia implica destinar una parte importante de sus recursos.
En este contexto, la continuidad de los estudios superiores aparece cada vez más condicionada por la capacidad económica de los hogares, mientras se buscan mecanismos de asistencia para evitar que las dificultades financieras interrumpan la formación de los jóvenes.

















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