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La histórica fábrica de neumáticos Fate anunció su cierre definitivo

La empresa fabricante de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo de su planta industrial en Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires, y despedirá a 920 trabajadores. La firma, con más de 80 años de trayectoria en el país, comunicó que desde este miércoles cesa por completo su actividad productiva, en medio de una profunda crisis que arrastra desde hace varios años.

FATE S.A.I.C.I. comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes”, informó la compañía a través de un comunicado oficial firmado por su directorio. La decisión, según explicaron, responde a “los cambios en las condiciones de mercado” que impactaron de lleno en la competitividad de la empresa.

Crisis sostenida y pérdidas millonarias

La crisis de Fate comenzó en 2019, cuando aplicó una reducción de 450 puestos de trabajo. La situación se repitió en 2021 y 2022, en un contexto marcado por conflictos gremiales y caída en el consumo. En julio de 2024, durante la gestión de Javier Milei, la compañía solicitó la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) tras registrar una fuerte baja en las ventas y la pérdida de mercados de exportación.

Según detallaron, la empresa sufrió pérdidas superiores a los 30 millones de dólares en el primer semestre de 2024, producto de una caída de la demanda interna del 30% y una estructura de costos que calificaron como “persistente falta de competitividad”. En mayo de ese año ya habían anunciado cerca de 200 despidos para intentar ajustar su esquema productivo.

Argumentos de la empresa

Desde la firma destacaron su histórico liderazgo industrial, recordando que fue “la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte”, además de mantener presencia exportadora en Europa, Estados Unidos y América Latina.

No obstante, señalaron que enfrentaron múltiples factores adversos: sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias para el pago de insumos importados, deficiente infraestructura, sobrecostos laborales, baja productividad, ausentismo y elevada conflictividad gremial. La combinación de estos elementos, junto con la apertura importadora y la caída del consumo, terminó por precipitar el cierre de una de las históricas fábricas del sector industrial argentino.

Fuente: TN

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