La actividad industrial volvió a registrar una caída en octubre y profundizó un escenario de estancamiento que ya se extiende desde hace varios meses. Según los últimos datos oficiales difundidos por el INDEC, el Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero retrocedió 2,9% interanual, acumulando además una baja del 3,1% en lo que va del año. En términos mensuales, la industria también mostró una contracción del 0,8% respecto de septiembre, ya con datos desestacionalizados.
El nuevo retroceso confirma que el sector no logra recuperar el terreno perdido y se mantiene alrededor de un 5% por debajo de su último pico de actividad, en un contexto marcado por la caída del consumo, la retracción de la construcción y la debilidad de varios rubros clave de la economía real.

Lejos de tratarse de un fenómeno aislado, la baja fue generalizada en buena parte de los sectores que componen la estructura industrial. De las divisiones relevadas, predominan las variaciones negativas, con descensos profundos en ramas tradicionalmente vinculadas al consumo masivo y la inversión.
Entre los sectores más golpeados se destacó productos de metal, maquinaria y equipo, que registró una caída interanual del 15,1%, mientras que muebles y otras industrias manufactureras se desplomó un 24%, convirtiéndose en el rubro con peor desempeño del mes. También mostraron fuertes retrocesos la industria textil, indumentaria, cuero y calzado, con un desplome del 17,4%, y la madera, papel, edición e impresión, que cayó un 3,4%.
La refinación de petróleo, químicos, caucho y plástico también se mantuvo en terreno negativo, con un descenso del 2% interanual, mientras que el sector de alimentos, bebidas y tabaco, uno de los de mayor peso en la estructura industrial, mostró una baja del 1,8% interanual. Esto refleja que incluso los rubros más ligados al consumo esencial no logran escapar a la debilidad del mercado interno.
En contraste, el único sector que mostró una mejora relevante fue el de minerales no metálicos y metálicas básicas, con un crecimiento interanual del 3,4%, aunque este repunte no alcanza a compensar el deterioro general del resto de la industria.

La construcción reacciona despacio pero con una vara baja
El panorama de la construcción es puntualmente más alentador. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) también mostró fuertes contrastes entre insumos, aunque con un balance algo más positivo. Mientras algunos materiales vinculados a obras puntuales exhibieron subas importantes —como el hormigón elaborado (+40,7%), los artículos sanitarios de cerámica (+35,7%) y el asfalto (+33,6%)—, otros insumos claves para el desarrollo habitacional siguieron en caída.
El consumo de ladrillos huecos se desplomó un 6,9%, el de pisos y revestimientos cerámicos cayó un 6,4%, las cales retrocedieron un 3,6% y el yeso bajó un 11,2%. El hierro redondo y los aceros para la construcción, uno de los mejores termómetros de la obra privada, mostró una suba marginal del 7,7%.















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