La inversión volvió a retroceder en junio y completó ocho meses consecutivos de caídas interanuales, en un escenario marcado por la debilidad de la demanda, la falta de crédito y la incertidumbre sobre la recuperación de la actividad productiva. Durante el primer semestre de 2026, el indicador acumuló una contracción del 7,6% frente al mismo periodo del año anterior.
Según el Índice de Inversión Bruta Interna Mensual elaborado por Orlando Ferreres & Asociados, la inversión disminuyó 6,2% interanual en junio y cayó 0,4% respecto de mayo. Los descensos más fuertes se registraron en los equipos durables de producción: la compra de bienes nacionales bajó 9,5%, mientras que la de equipos importados retrocedió 12,7%. La construcción fue la excepción, con una mejora interanual de apenas 0,4%.
Los datos oficiales también muestran un fuerte retroceso
La tendencia coincide con las cifras del INDEC correspondientes al primer trimestre de 2026. En ese periodo, la formación bruta de capital fijo cayó 11,6% interanual y 1,7% frente al trimestre anterior, pese a que el Producto Interno Bruto creció 2,3%. Las exportaciones aumentaron 9,8% y el consumo privado avanzó 2,7%, por lo que la inversión quedó rezagada dentro de los componentes de la demanda.
El deterioro estuvo impulsado principalmente por las bajas del 18,1% en maquinaria y equipos y del 19,6% en equipos de transporte. Dentro del primer grupo, la inversión en bienes nacionales disminuyó 11,5% y la correspondiente a productos importados se contrajo 20,6%.
Dudas sobre el impacto del RIGI
El Gobierno nacional sostiene que el RIGI y el denominado Súper RIGI buscan atraer proyectos de gran escala, acelerar la llegada de inversiones y generar puestos de trabajo. Sin embargo, distintos especialistas advierten que los proyectos se encuentran concentrados principalmente en minería e hidrocarburos y que, por su peso reducido dentro del conjunto de la economía, difícilmente puedan impulsar una recuperación generalizada en el corto plazo.
Fundar también cuestionó la amplitud de los beneficios tributarios y cambiarios del nuevo régimen, así como la ausencia de mecanismos suficientes para integrar a proveedores locales y al entramado industrial existente. En este contexto, las consultoras esperan que la caída de la inversión pierda intensidad durante los próximos meses, aunque todavía no aparecen señales firmes de un crecimiento sostenido.
Fuente: Ámbito












