Durante la cumbre del Mercosur celebrada en Buenos Aires, el presidente Javier Milei llamó a terminar con la “cortina de hierro” y la “inercia destructiva” que, según su visión, han obstaculizado el desarrollo económico del bloque regional. En un discurso crítico y cargado de señales hacia Brasil, país al que Argentina le transfirió la presidencia pro témpore, el mandatario advirtió que si no se avanza hacia una mayor apertura, el país evaluará flexibilizar los términos que lo vinculan al Mercosur.
Milei sostuvo que la estructura actual del bloque “se volvió burocrática, hoy ya elefantiásica”, y que las restricciones comerciales impuestas por el propio Mercosur han perjudicado a los consumidores. “Necesitamos más comercio, más actividad económica, más inversión y más trabajo de manera urgente”, enfatizó, al tiempo que defendió medidas adoptadas durante su gestión, como la ampliación de la lista de excepciones al arancel externo común y su revisión, a la que calificó de “excesivamente alta y perjudicial para los consumidores”.

Además, el presidente celebró el cierre del acuerdo entre el Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) y el relanzamiento del vínculo con la Unión Europea. También destacó avances en las negociaciones comerciales con India, Israel, Emiratos Árabes Unidos, El Salvador y Panamá. “Cada año que pasa sin mayor libertad comercial es un año en el que una empresa no puede crecer ni contratar gente”, advirtió.
En materia de seguridad, propuso la creación de una agencia del Mercosur contra el delito organizado transnacional, ante el avance de organizaciones criminales como el Primer Comando de la Capital y el Comando Vermelho. En esa línea, denunció las detenciones arbitrarias en Venezuela y reclamó la “inmediata liberación” del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en ese país.
Finalmente, agradeció el apoyo de los países miembros a la Declaración Especial sobre la cuestión Malvinas, que respalda el reclamo argentino de soberanía sobre las islas y los espacios marítimos circundantes. Mientras tanto, el presidente brasileño Lula Da Silva, que asumió la presidencia del bloque, evitó confrontar con el enfoque de Milei y se espera que visite a Cristina Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria, en las próximas horas.
Fuente: Infobae














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