El Tribunal de Disciplina del Consejo Federal dictó su veredicto tras los lamentables episodios de violencia registrados el pasado 20 de septiembre, durante el choque entre Talleres de Perico y Altos Hornos Zapla por el Torneo Federal Regional Amateur. La resolución establece castigos económicos para ambos clubes, aunque la peor parte recayó sobre el conjunto periqueño, que además sufrirá la clausura de su estadio por tres fechas. Esto complica sobremanera la logística del «Expreso», que deberá buscar un escenario alternativo de urgencia para hacer de local este domingo ante Mitre de Salta.
El informe elevado por el árbitro Víctor Andrés Condo fue determinante para sustentar el fallo. En su escrito, el colegiado detalló que el juego debió interrumpirse a los 35 minutos porque en el sector destinado a la visita se desbordó la capacidad permitida y se colgaron banderas del club palpaleño, ignorando la estricta prohibición de ingreso para el público visitante. Más tarde, a los 60 minutos, la caída de bombas de estruendo muy cerca de uno de los asistentes volvió a poner en jaque la integridad física de los protagonistas.
El descontrol en el tramo final
Sobre el cierre del partido, la tensión se trasladó a las tribunas y el campo. Según consta en el expediente, hinchas locales arrojaron bengalas al césped y, tras el pitazo del árbitro, un grupo de al menos cinco simpatizantes de Talleres logró romper el alambrado perimetral, burlando el cerco policial para ingresar al terreno de juego y arrojar objetos contundentes contra los hinchas de Zapla. Esta agresión desató un violento enfrentamiento generalizado entre las parcialidades y las fuerzas de seguridad, que terminaron sofocando la trifulca con balas de goma.

A la hora de presentar sus defensas, la dirigencia de Talleres intentó relativizar los incidentes argumentando que no se comprobó la rotura del alambrado olímpico y que las conductas de ambas hinchadas debían juzgarse por carriles separados. Por su parte, la cúpula de Zapla se escudó en que la seguridad y el control de los accesos eran exclusiva responsabilidad del club organizador y negaron haber promovido el viaje de sus fanáticos. Pese a los intentos por aminorar las culpas, el Tribunal advirtió que los informes arbitrales obran como una «semiplena prueba» imposible de refutar sin evidencia concreta que los desmienta.
De acuerdo al documento resolutivo oficial del Consejo Federal del Fútbol Argentino, se dispuso aplicar a la institución de Palpalá una pena condicional de multa por dos fechas, tasada en el valor de 150 entradas. En paralelo, Talleres recibió una dura multa económica de 200 entradas generales por tres fechas, sumado a la suspensión de su localía por la misma cantidad de jornadas.












