La reciente suba del dólar, producto del nuevo esquema cambiario implementado por el Gobierno de Javier Milei, generó un fuerte impacto en los precios y modificó las proyecciones de inflación para el resto del año. Consultoras, bancos y organismos internacionales anticipan una aceleración en el índice de precios al consumidor, aunque advierten que el resultado final dependerá de la estabilidad de los mercados.
Desde el lunes, el dólar comenzó a flotar en una banda entre los $1.000 y $1.400, lo que provocó un salto del 12% respecto al cierre del viernes anterior. El tipo de cambio mayorista alcanzó los $1.200, mientras que el minorista cerró a $1.230 en el Banco Nación. Esta variación se trasladó rápidamente a los precios de consumo masivo, con aumentos de hasta el 9% en supermercados y almacenes.
Además de los productos básicos, sectores como el automotor y los corralones de materiales registraron subas similares, reflejando el impacto inmediato en los bienes transables. Según la consultora 1816, esto compromete las expectativas de desinflación previstas para el primer semestre del año.
En ese marco, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó sus proyecciones inflacionarias para 2025, llevándolas del 18% a un rango de entre el 18% y el 23%. Si bien el organismo reconoce que el traslado a precios no será tan inmediato como en otras devaluaciones, advierte sobre los riesgos de un mayor impacto inflacionario en el corto plazo.
La consultora Romano Group, por su parte, señaló que la inflación de marzo fue del 3,7%, por encima de lo previsto, y estima que abril podría cerrar con un 5% o 5,5%. También advirtió que esta dinámica podría agravar los niveles de pobreza y convertirse en un riesgo político para el oficialismo, de cara a las elecciones de octubre.
En la misma línea, el director de Analytica, Claudio Caprarulo, explicó que las empresas ya están recalculando sus costos de reposición ante el nuevo rango cambiario, lo que se traducirá en una mayor presión sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Para Caprarulo, el contexto internacional, especialmente la disputa comercial entre Estados Unidos y China, también podría influir en la inflación local.
Desde JP Morgan coincidieron en que la unificación cambiaria implicará una presión inflacionaria temporal, aunque señalaron que el efecto podría ser más leve que en otros episodios. Sin embargo, advirtieron que la incertidumbre cambiaria sigue siendo un factor a monitorear.
En síntesis, la flexibilización del régimen cambiario y la suba del dólar impulsaron un ajuste de precios que ya se siente en los bolsillos. El Gobierno apuesta a que la estabilidad de los mercados y el éxito de su programa económico permitirán contener el impacto, aunque los próximos meses serán clave para definir el rumbo inflacionario del año.
Fuente: Infobae














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