La crisis en la industria tabacalera se profundiza y extiende cada vez más, si bien el deterioro es historia más que conocida desde hace años (Jujuy cada vez posee menos hectáreas trabajadas) los últimos años han sido sumamente delicados, al punto que esta economía regional que representa más del 10% del empleo rural registrado y una parte importante de las exportaciones provinciales, podría desaparecer en el mediano plazo.
A principios de mes fueron los trabajadores nucleados en UATRE quienes anunciaron frente a la Cámara del Tabaco el estado de alerta ante “paritarias de miseria”, como las tildaron. Pero esta mañana fueron directamente los productores hasta Casa de Gobierno a manifestar sus necesidades.
Los productores provienen de distintas localidades como Monterrico, Calilegua, Puesto Viejo, Perico, El Carmen y se movilizaron de forma autoconvocada. “No es algo que nos guste hacer, porque dejamos nuestras fincas, pero la situación lo amerita. Estamos defendiendo el trabajo”, explicó Daniel Anze, productor y vocero del grupo que se autoconvocó para elevar el reclamo.
El gobernador Carlos Sadir ya posee en sus manos un petitorio solicitando la continuidad del programa de fertilizantes a través del Fondo Especial del Tabaco (FET). Según denunciaron, el Ministerio de Producción de la provincia no habría presentado a Nación el plan correspondiente para este insumo clave, poniendo en riesgo la próxima campaña y la continuidad productiva de cientos de pequeños y medianos productores.
“El pedido es claro: que el gobierno provincial gestione la continuidad del plan de insumos y fertilizantes. No estamos pidiendo fondos propios de la provincia, sino que se utilicen los recursos del Fondo Especial del Tabaco, que ya están destinados para esto”, agregó el mencionado productor.
Nos sorprendimos al enterarnos de que el plan no fue presentado. Si no se revierte, más de 300 o 400 productores podrían dejar de sembrar
La preocupación del sector no es nueva. Según cifras compartidas por los productores, cada unidad productiva tabacalera sostiene directa e indirectamente entre 5 y 10 familias, lo que transforma este problema en una potencial crisis social y laboral para toda la región Valles. “Si nosotros dejamos de producir, esa gente se queda sin trabajo. ¿Qué va a hacer toda esa gente si no hay temporada?”, se preguntó Anze con tono angustiado.
Uno de los puntos más sensibles del reclamo gira en torno al costo de los fertilizantes, cuya comercialización está dolarizada y vale la pena recordar que uno de los reclamos más frecuentes en las negociaciones de cada campaña es el precio muy por debajo de las pretensiones que terminan por disponer las empresas que compran el producto.

Este reclamo se da en el marco de una campaña 2025 que ya fue calificada como “regular” por el propio sector, afectada por factores climáticos, baja rentabilidad y altos costos, según indicaron desde la Cámara del Tabaco en informes previos. A este escenario se suma ahora la posible reducción de superficie sembrada, lo que implicaría una baja sustancial en el volumen producido y en el ingreso de divisas para la provincia.
Si bien los productores fueron recibidos por representantes del Ejecutivo provincial, aún no hay definiciones claras. “Nos atendió la secretaria y nos prometieron que se iban a comunicar. Esperamos una convocatoria urgente. No queremos conflictos, queremos trabajar”, insistió Anze.













Deja una respuesta