El fallecimiento de un niño de 3 años, identificado como Félix Alexander, ocurrido el pasado 24 de junio en la localidad de La Esperanza, ha generado consternación y reclamos por parte de su familia, representada legalmente por el abogado Sebastián Espada. El menor fue hallado sin vida en un canal de riego por trabajadores del ingenio azucarero local, situación que puso nuevamente en foco las condiciones de seguridad en la zona.
Según relató Espada, el niño vivía junto a su familia a escasos 40 metros del canal. En un momento de descuido, mientras se encontraba al cuidado de su abuela —quien contaba con la guarda judicial del menor—, el pequeño desapareció y fue encontrado poco tiempo después sin vida. La familia había iniciado una búsqueda inmediata, pero la trágica noticia fue confirmada por personal del ingenio.
“Nos ha llamado poderosamente la atención cómo ese canal se encuentra sin ningún tipo de medida de protección”, declaró Espada, quien señaló que “hay pasos sumamente estrechos donde uno tiene que hacer equilibrio para cruzar” y que “no existe ningún tipo de mantenimiento ni baranda que separe el canal del sendero donde transitan incluso niños que van a la escuela”.
El abogado indicó que ya han iniciado presentaciones ante la Fiscalía a cargo de la investigación y que su equipo técnico trabaja en un informe detallado sobre las condiciones del lugar.
Nos sorprende que esta no sea la primera vez que ocurre un hecho así. Vecinos nos manifestaron que hubo otros casos similares. Es inadmisible que no se hayan tomado medidas de seguridad
Para citar ejemplos recientes, a mediados de enero, un hombre debió ser rescatado del interior de un canal entubado cercano al Hospital Paterson de San Pedro, tras caer cuando hacía tareas de poda que en rigor de verdad le correspondían al municipio. Tampoco se puede olvidar el caso de Renzo Churquina, de 4 años, quien falleció ahogado en noviembre de 2023, tras caer en el conocido Canal de la Muerte, que abastece a las fincas de Perico.

Responsabilidades y acciones judiciales a seguir
Además de las acciones penales que puedan surgir en el marco de la causa, Espada adelantó que pedirán medidas concretas de protección en la zona. “No se trata solo de una reparación económica, sino de evitar que esta tragedia se repita. Es necesario que el ingenio o la Municipalidad asuman responsabilidades y actúen de inmediato”.
El canal de riego, que atraviesa un barrio habitado por trabajadores del ingenio, representa un riesgo latente. Según el abogado, hay tramos de hasta 40 metros de largo donde los vecinos, incluyendo niños, caminan por bordes de apenas 30 centímetros de ancho, sin resguardo alguno.
Espada también remarcó que aún se desconoce la situación legal de las tierras, lo que complica la identificación clara de los responsables. “Vamos a trabajar para determinar si existen responsabilidades penales o administrativas tanto en el ingenio como en la Municipalidad de La Esperanza”, afirmó.













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