El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer este martes a las 16.00 horas (puntual como siempre) el dato de variación intermensual de precios correspondiente a diciembre-enero en un contexto de fuerte debate público sobre la forma en que se mide el índice.
La cifra se conoció pocos días después de la renuncia de Marco Lavagna como titular del organismo estadístico, en medio de diferencias con el Gobierno nacional por la postergación de una actualización metodológica destinada a reflejar con mayor precisión los patrones de consumo actuales. El cambio, previsto para este mes e impulsado por Lavagna, fue aplazado por la administración central hasta que, según funcionarios oficiales, el proceso de desinflación esté “consolidado”.

Con la metodología vigente, que continúa utilizando una canasta de consumo sin los ponderadores previstos en una actualización más reciente, el INDEC informó que la inflación mensual de enero fue de 2,9%, ligeramente superior a diciembre de 2025. Este dato surge tras un año en que los precios mostraron incrementos leves pero sostenidos que de aplicar los nuevos parámetros, según analistas económicos y dirigentes opositores reflejarían hasta 40 puntos porcentuales de diferencia comparando el acumulado desde que Javier Milei se hizo cargo de la presidencia.
De este modo la inflación interanual, es decir el resultado acumulativo de los últimos 12 meses acumuló 32,4% de ajuste en los precios de productos integrantes de la Canasta Básica.
El informe oficial también detalla los comportamientos por rubros: en enero, alimentos y bebidas no alcohólicas registraron una de las mayores subas dentro de la canasta con 4,7% seguidos por sectores como restaurantes y hoteles (4,1%) y comunicaciones (3,0%) todos por encima del nivel general.
En contraste, algunos sectores como prendas de vestir mostraron variaciones negativas, lo que refleja diferencias en los patrones de precios de distintos bienes y servicios durante el mes.

La discusión en torno a la medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ha intensificado en las últimas semanas, con pedidos de explicaciones por parte de diputados y pronunciamientos de analistas sobre el uso de una canasta más antigua frente a los cambios recientes en los hábitos de consumo. La controversia apunta, en parte, a diferencias en el peso que tienen en la medición rubros como vivienda, electricidad, gas, transporte y comunicaciones, frente a otros más tradicionales dentro de la canasta. El Gobierno ha defendido la postergación del nuevo método, argumentando que la estabilidad en la comparación de datos es clave mientras continúa la trayectoria de desaceleración de los precios anunciada oficialmente.
Este dato de inflación será utilizado como referencia para negociaciones salariales, ajustes de tarifas y actualización de prestaciones sociales, teniendo en cuenta que muchas mesas paritarias se están desarrollando, incluso en Jujuy donde la primera propuesta para el sector estatal docente fue de 10% dividido en cuatro tramos. Pero también puede ser observado por la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) que impondrá las metas económicas 2026 al gobierno argentino por estos días.
















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