En un contexto de crisis futbolística que genera preocupación en la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme, Boca Juniors decidió avanzar con un ambicioso plan de reformas en La Bombonera, como antesala de una histórica ampliación.
Las obras comenzarán en las próximas semanas con la renovación del portón de ingreso para micros en la zona externa del estadio y la ampliación del acceso principal en Brandsen 805, donde también se instalará una pantalla LED para dar la bienvenida a los hinchas con una imagen más moderna.
Uno de los cambios más importantes será la construcción de 16 nuevos ascensores sobre la calle Irala para facilitar el acceso a plateas media y alta, mientras que los dos ascensores actuales en la Puerta 18 se ampliarán a cuatro. En la platea baja, entre septiembre y octubre, se abrirá un nuevo patio de comidas, se sumarán baños renovados y se ensanchará el pasillo de ingreso para mejorar la circulación.
También se techará el playón de estacionamiento, que ya fue hormigonado, y se añadirán 400 nuevos espacios, además de instalar 200 reflectores para mejorar la iluminación del área.

Convenio internacional y obras en Ezeiza
Boca firmó un acuerdo con Hard Rock para inaugurar un restaurante dentro del estadio, cuya apertura está prevista para principios de 2026, como parte del proceso de internacionalización de la Bombonera.
En simultáneo, continúan los trabajos en el predio de Ezeiza, donde se construirán dos canchas de césped sintético, una de ellas techada y de uso exclusivo para las divisiones juveniles.
La ampliación soñada: de 56.000 a 83.000 espectadores
Tras las reformas iniciales, se espera el anuncio oficial del proyecto de ampliación, que podría llevar la capacidad del estadio de 56.000 a entre 71.000 y 83.000 lugares.
El plan contempla demoler plateas y palcos sobre la calle Iberlucea, correr el campo de juego hacia las vías y construir una nueva estructura que permita añadir hasta 27.000 ubicaciones nuevas. Se proyecta la construcción de 240 palcos (hoy hay 84), con espacios interiores y balcones exteriores, y la reubicación de los bancos de suplentes para permitir que las plateas preferenciales lleguen al borde del césped.
En las tribunas populares, se planea cerrar los espacios libres en los córners, eliminar el túnel visitante y acercar la popular baja al campo de juego, lo que sumaría 10.000 lugares. También se prevé una pantalla LED 360° interna y la posible colocación de un techo completo para la tercera bandeja.

Costos, financiación y mudanza temporal
El costo estimado de la obra ronda los 100 millones de dólares y se financiaría con tres años de preventa de palcos, sin recurrir al naming, aunque Riquelme no descarta la posibilidad de que el estadio lleve el nombre de una marca en el futuro.
Durante las obras, Boca deberá jugar de local en otro estadio. Entre las opciones figuran el Estadio Único de La Plata, el Nuevo Gasómetro y el José Amalfitani.
El proyecto, largamente esperado por los hinchas, apunta no solo a modernizar la Bombonera, sino a convertirla en uno de los estadios más imponentes de Sudamérica, manteniendo su mística y ampliando su capacidad para recibir a una mayor cantidad de fanáticos.
Fuente: TN















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