Gimnasia y Esgrima de Jujuy sufrió y mucho en su visita a Ezeiza donde cayó por 3 a 0 frente a Tristán Suárez, en el marco de la sexta fecha de la Primera Nacional. El equipo dirigido por Hernán Pellerano no logró hacer pie durante el encuentro y perdió la oportunidad de quedar en lo más alto de la Zona B, en una jornada donde mostró dificultades tanto en defensa como en la generación de juego.
El partido comenzó con imprecisiones por parte del conjunto jujeño, que evidenció problemas para adaptarse al ritmo del juego y a las condiciones del estadio. A los 20 minutos del primer tiempo, un error defensivo permitió que Jonathan Berón abriera el marcador para el local. A partir de allí, Gimnasia intentó asumir el protagonismo con la posesión del balón, pero sin profundidad ni situaciones claras para alcanzar la igualdad.

En el complemento, el desarrollo no varió demasiado. Pese a los cambios introducidos por el cuerpo técnico, el equipo no logró revertir su falta de peso ofensivo y continuó mostrando dificultades para generar peligro. Tristán Suárez, en cambio, supo aprovechar sus oportunidades y amplió la ventaja en el tramo final del encuentro.
El árbitro Cruz Robledo tuvo incidencia en el resultado al sancionar dos penales a favor del local en los últimos minutos del partido. Maximiliano Álvarez convirtió el primero, mientras que Maximiliano Luayza selló el resultado desde los doce pasos tras una jugada que derivó además en la expulsión de Nicolás Dematei. Pero más allá de la actuación de Robledo, en barrio Luján saben que fue el lobo esta vez no estuvo a la altura de la exigencia.

Más allá de las polémicas, Gimnasia dejó una imagen deslucida y deberá corregir aspectos clave de cara a lo que viene. En la próxima fecha, el “Lobo” volverá a jugar como visitante, cuando enfrente a Chaco For Ever en busca de recuperación.













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