El Gobierno nacional avanzó en la decisión de declarar la Emergencia Ígnea en las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que será publicado oficialmente en las próximas horas. La medida responde al grave impacto de los incendios forestales, que ya consumieron más de 45 mil hectáreas en la región patagónica.

Incendios fuera de control y situación crítica
La decisión se da en un contexto de condiciones climáticas extremas, con altas temperaturas, fuertes vientos y sequía, que dificultan el trabajo de los brigadistas. El fuego avanzó sobre zonas rurales y áreas boscosas, generando alarma en las comunidades locales y una creciente preocupación por los daños ambientales, económicos y sociales.
La declaración de emergencia permitirá activar herramientas excepcionales para la gestión del riesgo, agilizar la llegada de recursos y fortalecer la asistencia a las provincias afectadas, tanto para combatir los incendios como para atender a los damnificados.

La decisión política y el uso del DNU
El decreto fue definido en la Casa Rosada, durante una reunión de la Mesa Política encabezada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, junto a funcionarios del Ejecutivo nacional. Desde el entorno presidencial remarcaron que la urgencia de la situación justifica el uso del DNU, ya que permitiría evitar demoras administrativas y acelerar el envío de fondos y ayuda logística.

Si bien los gobernadores patagónicos habían solicitado formalmente al Congreso la declaración de zona de desastre, el Gobierno aseguró que la medida responde principalmente a la gravedad del escenario actual, aunque reconoce la necesidad de dar una respuesta concreta frente a las críticas por la gestión de los incendios.
Envío de fondos y refuerzo a los Bomberos Voluntarios
En paralelo, el Gobierno nacional confirmó el envío de $4.000 millones a Chubut en concepto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), para afrontar los gastos inmediatos de la emergencia. Además, se publicó la Resolución 91/2026, que fortalece el financiamiento del sistema de Bomberos Voluntarios en todo el país.
Según lo establecido, las asociaciones de bomberos recibirán más de $100.800 millones, que serán distribuidos entre 1.062 organizaciones, con el objetivo de mejorar la capacidad operativa y la respuesta frente a los incendios, especialmente en las provincias del sur, donde el desastre supera las posibilidades de acción local.
Fuente: Infobae












