Los préstamos en pesos registraron un retroceso del 0,4% en términos reales durante noviembre, según un informe de la consultora LCG. La baja estuvo impulsada principalmente por un menor uso de las tarjetas de crédito, que en octubre habían crecido por el impulso del Día de la Madre.
Aun así, el crédito en moneda local mantiene un crecimiento real del 36,4% interanual, reflejando que la demanda sigue sólida en comparación con el año pasado.
Freno en el consumo y preocupación por la morosidad
De acuerdo con LCG, el financiamiento al consumo —préstamos personales y tarjetas— cayó 1,2% mensual real, y le restó 0,6 puntos porcentuales al desempeño general. Este dato contrasta con la suba del 1,3% real que dichas líneas habían registrado en octubre.
Dentro de ese segmento, los préstamos personales bajaron por segundo mes consecutivo (-0,7%), mientras que el descenso más significativo se observó en tarjetas de crédito (-1,7%). Para los analistas, esto confirma que el crédito al consumo, después de 17 meses de crecimiento continuo, “se encuentra estancado”.

Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, señaló que el incremento en los atrasos de pago afectó tanto la oferta como la baja de tasas: “La sombra de una morosidad creciente ha retrasado la vuelta a niveles más acordes con la inflación vigente”, indicó.
A pesar de este freno, la comparación interanual sigue siendo positiva: los préstamos al consumo avanzaron 38,4%, impulsados especialmente por los personales, que crecieron 63,5% frente al 21,7% de las tarjetas.
Créditos a empresas y desaceleración en hipotecarios y prendarios
El financiamiento a las empresas tuvo una leve baja de 0,1%, explicada por el retroceso en documentos (-1,3%). Los adelantos, en cambio, crecieron 3,3%. Las tasas de adelantos en pesos se descomprimieron con fuerza, acercándose a niveles apenas superiores a la inflación interanual, mientras que las tasas de los préstamos personales se mantuvieron rígidas.

Por su parte, los créditos con garantía real crecieron 1,8% por encima de la inflación, aunque mostraron una marcada desaceleración respecto de meses previos. En noviembre, los hipotecarios subieron 5,2% y los prendarios cayeron 1,6% después de 18 meses consecutivos al alza.
En el universo de hipotecarios UVA, el economista Federico González Rouco destacó que noviembre fue el peor mes del año: el stock nominal cayó 50%, quedando en US$180 millones, similar al nivel de noviembre pasado. Según explicó, la volatilidad de septiembre y octubre adelantó muchas operaciones, lo que redujo ahora la cantidad de transacciones.
Fuente: TN














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