El Gobierno nacional volvió a impulsar la discusión interna sobre la reforma del Código Penal en medio de la conmoción generada por el crimen de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba. Desde la Casa Rosada señalaron que buscan enviar el proyecto “cuanto antes” al Congreso, mientras avanzan en la definición del texto final, que contempla un endurecimiento de las penas para delitos sexuales, modificaciones en materia de abuso sexual y una ampliación de los casos que podrían ser castigados con prisión perpetua.

Diferencias internas demoran el envío del proyecto
Pese a la intención oficial de acelerar el tratamiento de la iniciativa, la propuesta continúa atravesada por diferencias dentro del propio Gobierno. Sectores cercanos al asesor presidencial Santiago Caputo sostienen que la reforma permanece “trabada” en el Ministerio de Justicia, mientras que desde el equipo del ministro Juan Bautista Mahiques afirman que se encuentran “terminando de definir” la versión definitiva y aseguran que será remitida al Congreso en el corto plazo.
El borrador fue revisado en varias oportunidades por la Secretaría Legal y Técnica debido a discrepancias sobre su redacción. Mientras algunos sectores del oficialismo consideran que existía una reforma más amplia que fue recortada y demorada, desde Justicia argumentan que buscan presentar un proyecto más acotado, técnicamente sólido y con mayores posibilidades de obtener respaldo parlamentario.
Los cambios que analiza el Ejecutivo
La alternativa que actualmente reúne mayor consenso dentro del Gobierno es avanzar con una reforma por etapas. En una primera instancia, el proyecto incluiría modificaciones vinculadas a delitos sexuales, abuso sexual infantil, grooming, estafas piramidales, entraderas, salideras bancarias, robos cometidos por motochorros, delitos tecnológicos y nuevas formas de criminalidad organizada.
Entre los puntos destacados figura el agravamiento de las penas para violadores y abusadores, además del análisis de la imprescriptibilidad de determinados delitos sexuales graves y la ampliación de los supuestos de prisión perpetua. Según fuentes oficiales, el objetivo es “poner a las víctimas en el centro” de la política criminal impulsada por el Ejecutivo.

Temas que quedaron fuera de la reforma
El Gobierno descartó incluir modificaciones a la figura de femicidio dentro del proyecto que enviará al Congreso, a pesar de que anteriormente algunos sectores habían planteado revisar ese agravante bajo el argumento de la igualdad ante la ley. Tampoco habrá cambios vinculados a la legislación sobre aborto, una cuestión que había sido mencionada durante los debates preliminares sobre una eventual reforma integral del Código Penal.
La demora en la presentación del proyecto reavivó tensiones entre distintos sectores del oficialismo, especialmente en momentos en que la seguridad volvió a ocupar un lugar central en la agenda pública. No obstante, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ya había anticipado en marzo que el Gobierno preparaba un paquete de iniciativas legislativas que incluiría la modificación del Código Penal, con especial énfasis en el endurecimiento de las penas para diversos delitos.
Fuente: TN












