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Vecinos de barrio Antártida denuncian cortes de luz: hasta el Puesto de Salud se ve afectado

En medio de la ola polar, no contar con el servicio de energía eléctrica, en una zona de Palpalá desprovista de red para la distribución del gas natural, cuando menos complica el normal desarrollo de las actividades diarias, incluso se vuelve un problema crítico cuando la salud se pone en juego.

La presidenta del Centro Vecinal del barrio Antártida Argentina, Claudia Quipildor, expresó su preocupación por los constantes cortes de energía eléctrica que afectan a distintas viviendas del barrio, e incluso al Puesto de Salud, donde se requiere mantener medicación a temperatura controlada.

Según relató, la interrupción del servicio comenzó el lunes por la tarde-noche y desde entonces los cortes han sido intermitentes y sin aviso previo.

“Fue algo inesperado para los vecinos. A veces vuelve la luz por una hora y vuelve a cortarse. Ayer y anteayer ocurrió lo mismo. Vinieron desde EJESA, pero solo les pidieron paciencia a los vecinos. Algunos tuvieron respuesta, otros no”, señaló Quipildor.

Uno de los aspectos más preocupantes del reclamo es que el puesto sanitario del barrio estuvo sin energía prácticamente todo el día martes, lo que generó inquietud por el correcto almacenamiento de insumos médicos sensibles a la temperatura.

Me informaron desde el puesto de salud que estuvieron casi todo el día sin luz, y eso es muy delicado por el tipo de medicación que manejan

Aunque hasta el momento no se reportaron electrodomésticos dañados, Quipildor advirtió sobre las fluctuaciones de tensión como un riesgo persistente. En cuanto al origen de las interrupciones, la dirigente vecinal aclaró que los cortes no fueron programados, y que en varios casos se deben a fusibles que saltan por sobrecarga, probablemente por el alto consumo de energía debido a las bajas temperaturas registradas en la provincia.

Desde el Centro Vecinal se intentaron canalizar los reclamos a través de grupos de WhatsApp y con contactos directos a la empresa distribuidora EJESA, pero la respuesta fue, en general, insuficiente. “Algunos vecinos llamaron al número de atención, pocos recibieron respuestas y a la mayoría solo se les decía que esperaran. Hay una gran sensación de desamparo”, expresó Quipildor.

Este reclamo se suma al de otros barrios afectados por la misma problemática, como Martijena, donde también hubo denuncias recientes de cortes prolongados e intermitentes que impactaron en la vida diaria de los vecinos y en el uso de elementos eléctricos para calefacción.

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